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Bienvenido - KangTeuk

Título: Bienvenido
Autor: Marysabel
Pareja:(s): KangTeuk
Extensión: OneShot
Género: Romance
Sinopsis: Estando a solas, en una habitación. ¿Se puede hacer algo más que solo estar recordando a tu pareja?
N/A: Esto es de abril del 2014. Así que, es válido la historia de que Teukie aún está en el ejército :'3 ... lo había olvidado, sí. Igual, disfruten :D~



"Ha llegado el día, mi pequeño. Se cuánto has trabajado. Así que ven, mis brazos están esperando por ti."


[Youngwoon]

Recuerdo todo. Cada palabra susurrada, cada sonrisa dada por ti. Del día que volví.

Me sentía un tanto nostálgico por tener que irme. Pero, al darme la vuelta, y verte ahí, esperando sonrientemente por mí. Me dio las fuerzas para caminar y dar otro paso enorme.

Tú más que nadie sabías de mis razones por las que entre antes. Pero, con el tiempo aprendí la lección, y el estar ahí ya no era tan difícil. Madure, mucho. Y lo notaste. Estabas tan orgulloso de mí.

Ver una sonrisa tuya, cada vez que hacía algo, me decía que tenía tu aprobación. Por eso sentía que te había traicionado. A ti, al grupo, a las fans. 

Pero ya todo había sido dejado atrás. Por la mayoría. Ahora, me ocuparía de que nada de eso volviera a ocurrir. 

Aún recuerdo la primera noche de mi regreso. Esa noche en la que dormimos juntos, abrazados. Como si el otro se fuera a escapar. No dijimos nada, solo estuvimos así, hasta que el sueño nos ganó. 

Luego fue mi turno.

El tener que despedirme de ti fue tan duro. Pero intente no llorar. Por ti y los chicos. Estuviste tan sonriente ese día. Como siempre, tratando de no preocuparnos. Si hubieras llorado, yo también lo hubiera hecho. 


Eres tan fuerte, Jungsoo. Más que yo, eso nunca lo he dudado. 

Prometí que cuidaría de todos mientras no estuvieras. Lo he estado haciendo. 

Poco falta para que regreses. No sabes cuánto espero ese día. Aunque hemos tenido nuestras pequeñas vistas. Como aquella vez que fui a la empresa, y tú también. Comentaron mucho en internet sobre tu “fuga” de la SM. 

O en el departamento. O en cualquier otra parte donde nadie nos reconozca. Aunque sean muy pocas, me ha aliviado como no tienes idea.

Tener una foto tuya al lado de mi cama para ver todas las noches, no ayuda mucho. Pero estoy trabajando muy duro, para que cuando regreses, todo este como lo has dejado.

Jungsoo, mi querido Park Jungsoo.

-Hyung, tenemos que ir a ensayar. –Donghae me habla desde la puerta. El verlo, me recuerdo de ti. Como eres un padre con él.

-Ya voy. –lentamente me levanto de mi cama. Dejando de lado tu foto sobre mi mesita de noche.

-Ya pronto estará de vuelta. –me dice sonriente, para luego irse a la sala. 

Y sonrío.

Yo más que nadie he contado los días para tu regreso.  Y cada vez se aproxima más el día.

El día en que por mi propia podre decirte bienvenido.

"Bienvenido a casa, mi hermoso Park Jungsoo."

En la oscuridad - Capítulo Final


Capítulo 19

Jungsoo caminaba lentamente por una calle cualquiera. Desde hace tiempo la lluvia había comenzado a caer, pero a él poco le importaba ya.

Sus lágrimas se unieron a las gotas de agua que caían a su rostro. Y se abrazó, tratando de conseguir algún tipo de calor.

Desde hace algunas horas atrás que había regresado a la casa de Youngwoon, mintiéndole a la madre de está diciéndole que los habían atacado. Y que se habían llevado a Youngwoon.

La madre de esta le creyó, pues al ver toda la sangre y lo herido que se encontraba, no había de otra.

En un principio, la madre de Youngwoon le gritaba diciéndole que por su mal historial, había su culpa que Youngwoon no estuviera ahora con ellos.

Al cabo de un tiempo después, logró tranquilizarse un poco, y decidió en ir a la policía para reportar la desaparición.

Jungsoo se dijo que sería la última vez que mentiría. Que ahora se encargaría de aquella mujer que ya poco le faltaba de vida. No lo haría tanto para tranquilizarse a sí mismo.

Lo haría por Youngwoon.

Por el amor que Youngwoon le tenía a su madre.

Por el amor que la madre de este le tenía a su hijo. Y por el amor que Jungsoo le tuvo a este. Se preguntó si Youngwoon volvería a nacer. Aunque rió con ironía.

Nunca antes se había encontrado con una vida pasada de Youngwoon, ¿por qué se la podría encontrar después de lo que hiso?

Ese sería su castigo.

Con el pasar de los días, y la policía buscando a Youngwoon. La madre de Youngwoon y Jungsoo poco a poco comenzaban a tener una mejor relación. Esta encontró un lindo hombro en el cual reconfortarse.

La policía, luego de un tiempo, encontró el cuerpo de Youngwoon a las afueras de Seúl. Jungsoo lloro amargamente al verlo así nuevamente. La señora Kim y él se abrazaron mientras la policía hacía su trabajo.

Con el pasar de los años, la Señora Kim se debilitaba cada vez más. Jungsoo pensó por un momento en convertirla en alguien como él. Pero luego se dijo que ese era su destino, el haber nacido humana. Y así tendría que morir. Cuando ella murió, Jungsoo se fue a otro lugar para empezar de nuevo.

Muchos años más pasaron y Jungsoo tuvo que acostumbrarse nuevamente a otra época que llegaba ante sus ojos.

En todo ese tiempo, no había sabido nada de Jaejoong, y a Donghae lo había visto cuando se enteró que Hyukjae había muerto, ya que este nunca dejo de ser humano. .

Jungsoo iba caminando relajadamente por la calle. Viendo todo discretamente. Y suspiró.

¿Qué hubiera pasado si no hubiera matado a Youngwoon? ¿Lo hubiera convertido en vampiro? ¿Estarían juntos ahora? ¿Por qué no se le ocurrió morderlo para convertirlo en vampiro y no matarlo? ¿Por qué él tenía que vivir tanto tiempo?

Todo eso cruzaba en su mente, una pregunta no había terminado de ser formulada cuando la otra venía.

Por estar pensando en todo eso, termino chocando con alguien.

-Lo siento. –Jungsoo se disculpó y dirigió su mirada hacia la otra persona, sorprendiéndose.

-No te preocupes. –la enorme sonrisa de Yunho se encontraba frente a él.

-Yun…ho. –de pronto, sus ojos se volvieron tristes, preocupando al otro.

-¿Pasa algo? –se acercó más a él preocupado. –Ven, vamos a tomar algo. –lo tomo del brazo y lo llevo a un pequeño restaurante-bar que quedaba cerca de donde se encontraban.

-Hace tiempo… -tomo un poco del licor que tenía frente a él.

-¿Quieres saber de Jaejoong? –Yunho también dio un trago a su bebida. –Digamos que… cada quien siguió con su destino…

-Tú… ¿sigues con él? –en ningún momento Jungsoo aparto su mirada de su vaso.

-Quien diría~ -sonríe nuevamente. –El gran Jungsoo se encuentra intimidado ahora. –bebió de nuevo. –Y respondiendo a tu pregunta… sí. Sigo con él.

Jungsoo se sorprendió por aquello. Que ya ni supo en que momento Yunho continuo con la plática y luego los dos se encontraron fuera de aquel lugar.

-Yunho…

-Dime. –como si fueran dos personas normales, se encontraban ahí. Jungsoo deseo que por un momento así fuera.

Ser una persona, el no tener que destrozar y herir para vivir. Donde sabes que morirías y aunque eso de miedo. No estarás sufriendo una eternidad viendo como todo ser amado y querido, muere.

-Jaejoong… ¿crees que tratará de atacarme otra vez? –esta vez lo vio directamente a los ojos. Sinceridad lo describía totalmente ahora.

-De ser así. Yo estaré ahí. –le palmeo el hombro. –No te preocupes Jungsoo. Vive ahora. Vive como el que siempre debiste ser. Si no pudiste en la vida anterior, en está sí. –la enorme sonrisa que le otorgo antes de irse, le dio un sentimiento de esperanza.

¿A qué querría referirse Yunho con aquello?

Metió sus manos a las bolsas de su pantalón y decidió marcharse de una vez también.

Caminaba sin rumbo aparente, cuando recordó que tenía que comprar algunas cosas para su casa.

Para su suerte, se topó con una tienda que abre las 24 horas. Ya era muy tarde, pero aún no quería llegar a su casa.

Al entrar, vio la no tan larga fila que había detrás de la caja, y al chico que alegremente atendía a todos.

Únicamente vio la sonrisa de aquel chico, y lo mucho que le recordaba a Youngwoon. Movió su cabeza en negación. Diciéndose a sí mismo que eso no podía ser posible.

No para él.

Se dirigió al pasillo donde encontraría todo lo que necesitaba, lo tomo y se fue a esperar su turno en aquella fila. Después de él, ya nadie más llego.

Al cabo de unos minutos, fue su turno y coloco sus cosas sobre el pequeño mostrador, para que el otro chico hiciera el resto. Saco dinero de su billetera y también lo coloco en el mostrador. Ni siquiera veía la importancia de mirar a aquel chico.

-Espero que nos vuelva a visitar. –aquel chico le dijo. Y el humor de Jungsoo bajó. Incluso su voz era similar. Pero no. Eso no podía ser.

Levanto un poco su vista y se dirigió al pecho de aquel chico, donde en su gafete se encontraba el nombre de “Kangin”.

-Creo que… nos estaremos viendo, Kangin –tomo sus cosas y se dirigió hacia la salida

-Youngwoon. –Jungsoo se detuvo abruptamente antes de siquiera tomar la perilla de la puerta.

-¿Perdón? –Jungsoo no quiso verlo. Sentía sus piernas temblar y sabría que en algún momento caería.

-Mi nombre es Youngwoon.

Fin

En la oscuridad - Capítulo 18



Capítulo 18

Jaejoong y Jungsoo ya se encontraban con grandes heridas en sus cuerpos por todos los golpes secos que se estaban dando el uno al otro. Youngwoon había tratado de zafarse, pero Yunho se lo impidió totalmente.

Youngwoon comenzaba a sentirse frustrado por no poder hacer nada. Comenzó a moverse para ver si podía zafarse o algo pero cuando sintió una mano apretar su hombro se detuvo.

-Yo que tú, no haría nada por querer salir de aquí. –le advirtió.

-¿Quién eres? ¿Por qué no haces algo para detener todo eso? –se encontraba desesperado. Aquel chico no le respondió y entonces volvió a dirigir su mirada hacia los otros dos. Justo cuando Jaejoong daba un golpe bajo a Jungsoo y lo tiraba al suelo, dejándolo inconsciente. -¡Jungsoo!

-Así que nuestro querido ha despertado –reía Jaejoong mientras limpiaba la sangre de su boca. –Cómo me gustaría poder quitarte la vida ahora mismo. –Jaejoong tocaba lentamente el cuello de Youngwoon, con total deseo reflejado en sus ojos. –Pero tengo que esperar a que este tonto despierte. Youngwoon respiraba agitado. Preocupado por Jungsoo, más que por sí mismo.

Jungsoo abría lentamente los ojos, tratando de reponerse. Sentía como si solo unos segundos se hubiera detenido de pelear. Cuando abrió totalmente los ojos, pudo ver como Jaejoong le daba un fuerte golpe a Youngwoon y este último caía a su lado.

-¡¿Qué mierda le has hecho?! –Jungsoo se acercó a Youngwoon, pero Jaejoong lo jalo y le dio otros golpes en el rostro.

-Es para recalcarle que no debe subestimar de lo que soy capaz. Y eso también va para ti. Hermanito. –su sonrisa fue de lo más macabra. Volvió a tirar a Jungsoo al suelo y observo como quería volver a acercarse a Youngwoon.

Jaejoong fue más rápido y se acercó a Youngwoon para mal herirlo mucho más. Jungsoo dio un grito de desesperación y Jaejoong soltó una risa en burla. Jungsoo se acercó a Youngwoon y lo tomó en brazos, pidiendo que nada le pasara.

Jungsoo se aferraba al cuerpo débil de Youngwoon, tratando de contener sus lágrimas. Respiro dificultosamente, tratando de tragar su saliva sin llevar de su sangre.

-Jungsoo… -hablo dificultosamente. –Jungsoo… Voy a morir… ¿Cierto? –abrazo fuertemente el cuerpo del otro.
-No lo harás… no te dejaré morir –Jungsoo derramaba una lágrima tras otra. -¡No te dejaré! –abrazo más fuerte a Youngwoon, ocultando su rostro entre el cuello y hombro del otro.

-Jungsoo… debes dejarme… -lo alejo un poco, pero dio un quejido por el dolor.

-¿Te está doliendo más? ¿Dónde? ¿Dónde es que te duele? –Jungsoo lo vio preocupado, mientras buscaba con su mirada donde podría tener lastimado.

-Jungsoo… déjame… -hablaba más bajo, sin ganas.

-No… no lo haré. Tú no morirás. Yo no te dejaré –Jungsoo buscaba de un lado a otro por algo que lo ayudará a que Youngwoon se fuera de ahí y se salvará.

-Tú mismo hiciste que él terminara así –Jaejoong, de la nada, salió con una hermosa sonrisa, viendo como Jungsoo sufría.

-No… no es cierto… -Jungsoo sentía que se volvería loco en ese momento, pero la mano de Youngwoon sobre la suya hizo que volviera a su cordura.

-Jungsoo… no pasa nada… no es tu culpa –tosió escupiendo algo de sangre. –Todo estará bien… porque estoy a tu lado –le sonrió.

-¿No lo odias, Youngwoon? –hablo Jaejoong, con toda la malicia que podía tener. –Gracias a él estás así… -rio con sarcasmo.

-¿Cómo… cómo podría odiar a la persona que amo? –sonrió tiernamente hacia Jungsoo, quien lo miraba inexpresivo. –Pese a todo… yo sé que Jungsoo me ama también, y puedo notarlo ahora. Viendo lo pálido que se encuentra por verme así. Pero… podremos salir de esto… lo sé –cerró los ojos por un momento, respirando lentamente, logrando que Jungsoo se alterara.

-¡Youngwoon! ¡Youngwoon! ¡Abre los ojos, maldita sea! –lo movió de los hombros, el otro abrió rápidamente sus ojos para que dejara de hacer eso.

-Jungsoo, tranquilo –logró calmarlo un poco.

-¿Por qué no terminas con su dolor de una vez, Jungsoo?... le harías un enorme favor al hacerlo. –comenzó a persuadirlo para que lo hiciera. Ahora más que nunca la mente de Jungsoo se encontraba muy débil, y podía ser manipulado.

-¿Qué…? –Jungsoo observaba detenidamente el cuerpo débil del otro.

-Tú tienes el poder para que deje de sufrir… -susurro Jaejoong muy cerca de él. -¿Recuerdas? –sonrió al ver el rostro de su hermano, como meditando lo que le estaba diciendo.

-Yo… -Youngwoon lo vio algo preocupado.

-Jungsoo… estoy bien… no te preocupes. Saldremos de aquí… -trato de sonreírle sin sentir dolor en su rostro.

-Jungsoo, tú no quieres que él muera, ¿cierto? Lo deseas más que nunca… pero yo no puedo dejar que vivas. ¿Qué piensas? –Jaejoong cruzo sus brazos con elegancia y superioridad. Estaba logrando manipular a Jungsoo.  –O… ¿quieres que yo lo haga? –iba a arrebatarle el cuerpo de Youngwoon cuando Jungsoo reacciono.

-¡No! –tomó fuertemente a Youngwoon en sus brazos, cerrando los ojos para ya no querer saber más. Jaejoong se alejó de él.

-Entonces… ¿tomaste una decisión? –Jaejoong sabía que si Jungsoo hacia lo que pensaba, los dos morirían. Él ya lo había previsto todo.

-Youngwoon… -susurro con lágrimas saliendo. –Youngwoon… debes saber que…

-Jungsoo… te amo. Te amo. Te amo. –repetía una y otra vez Youngwoon, quería transmitirle seguridad a Jungsoo, aunque no pudiera hacerlo en ese momento. Pero quería que Jungsoo recobrara toda fuerza que sabía que tenía, pero que por su amor a él y por esa situación, lo habían cegado.

-Yo también te amo. –se fundieron en un dulce y profundo beso que comenzó Youngwoon.

Para los dos sabía cómo una despedida. Pero los dos se negaban a que ese beso fuera el último. Tenían que venir muchos más, como el abrazo que se dieron luego. Como las palabras susurradas por ambos en ese momento. Como el amor que tendrían que darse todos los días que les quedaban.

-Ellos se aman… debes dejar pasar esto. –Yunho apareció detrás de Jaejoong, logrando que se asustara un poco, pues había prestado tanta atención a lo que Jungsoo y Youngwoon hacían en ese momento.

-Jódete, Yunho. Y vete, ya no es necesario que estés aquí. –Jaejoong intento alejarse de él pero Yunho lo detuvo tomándolo de un brazo.

-Jaejoong… has escuchado lo que paso, ¿y aun así quieres seguir? –Yunho lo vio detenidamente, tratando que el corazón del otro se ablandara un poco.

-No entiendes, Yunho. ¡Tú no entiendes! –se soltó del agarre y más furioso que nunca dirigió su vista de nuevo hacia los otros dos.

Jungsoo pensó en un “ahora o nunca” y con pequeñas lágrimas en sus ojos, mordió a Youngwoon, quitándole el último suspiro que tenía.

-Lo siento… -susurro antes de que Youngwoon lo mirara por última vez, con una sonrisa.

Después de eso, todo para Jungsoo fue borroso. No supo si por los golpes que sintió por parte de su hermano. O por no creerse aun lo que hacía hecho con Youngwoon. Pero de algo estaba muy seguro.

Se castigaría todos los días que le quedaran de vida, por haberle arrebatado la vida a su amor.

En la oscuridad - Capítulo 17



Capítulo 17

Jungsoo acomodaba a Youngwoon en la cama de este. Ese día había salido del hospital y necesitaba reposo por el momento. La madre de Youngwoon había salido del hospital un día después de que Youngwoon quedara inconsciente y ahora se encontraba descansando en su casa.

Jungsoo había sido él que la había ayudado a instalarse en su habitación. Se presentó ante ella como un amigo de su hijo, y esta le sonrió y agradeció demasiado.  Jungsoo tuvo que mentirle diciendo que su hijo había ido a un pequeño viaje escolar para poder justificar su ausencia.

La señora Kim se había preocupado respecto al dinero pero inmediatamente Jungsoo le dijo que todos los gastos corrían por la universidad.

Jungsoo ahora se encontraba arreglando unos platos con comida para Youngwoon y su madre cuando de pronto sintió otra presencia detrás de él.

-¿Una servicial esposa? –Jaejoong rió.

-Cállate. –Jungsoo siguió con lo suyo, tratando de ocultar el miedo que llego cuando Jaejoong apareció totalmente ante él. 

–Si quieres terminar, te recomiendo que al menos sea lejos de este lugar. –tomo la bandeja con comida, giro y miro a Jaejoong directamente a los ojos.

-Lo haré. –Jaejoong le respondió con un tono sombrío. –Solo quería ver… que es lo que Youngwoon dejaría si muere. –camino hacia la sala, viendo todo.

-Solo aléjate. –y sin más se dirigió a dejar aquellos alimentos.

-Solo espera, Jungsoo. –susurro Jaejoong con malicia y se fue.

Jungsoo entro primero a la habitación de la Señora Kim. Esta se encontraba leyendo un libro mientras descansaba sobre un sofá cerca de la ventana de su habitación.

-¡Oh! Cariño, déjame ayudarte. –lentamente se levantó pero Jungsoo la detuvo.

-Puedo hacerlo solo. Está bien. Descanse. –le sonrió. Incluso en ese momento, no se creía lo que estaba haciendo. 

-Eres muy atento, Jungsoo. –sonrió aquella mujer. –Me gustaría saber, ¿por qué? –a pesar que su tono fue muy curioso y casi de mando. Su rostro aún reflejaba una sonrisa.

-¿Disculpe? –Jungsoo la vio sin entender. 

-Mi hijo y tú… son algo más que amigos, ¿cierto? –rió levemente. –Youngwoon apenas traía amigos a casa… pero ninguno habría hecho algo como esto. Y estoy muy segura de ello. 

-Creo que… es mejor que descanse. Debo llevarle comida a Youngwoon también. –tomo lo que era para Youngwoon de aquella bandeja y se dirigió a la puerta de la habitación.

-Lo único que te pediré, es que seas honesto y no lo lastimes. –escucho antes de salir completamente de ahí y dirigirse a la otra habitación.

Inhalo como para darse valor, antes de entrar con el otro.

-Jungsoo, me alegra verte. –lo recibió un muy sonriente Youngwoon. –Comienzo a aburrirme, ¿sabes? –rió.

-Si… -coloco la comida sobre la mesita a un lado de la cama y suspiro. Youngwoon tenía una actitud como si nada hubiera pasado. 

Youngwoon había visto a su madre horas más tarde cuando regreso del hospital. Le había dicho que había tenido una pequeña lesión en su viaje, pero que se encontraba mucho mejor. Pero su madre dijo que siempre sería bueno que lograra descansar.

-¿Pasa algo? –Youngwoon se movió un poco para que Jungsoo se sentara cómodamente en la cama. 

-¿Qué pasaría si…? -trago duro. -¿Qué pasaría si tu madre descubre todo lo que… lo que se supone que somos? –bajo la mirada.

-¿Qué se supone que somos? –pregunto en tono serio. Jungsoo giro para verlo rápidamente.

-Yo… eso quiero saber. –susurro.

-Creí que éramos pareja. Al menos eso pienso todavía. –se cruzó de brazos.

-No podemos serlo. Si pasa… -cerro sus ojos. –Si eso pasa. Jaejoong te atacará primero. –Youngwoon no se asustó. -¿Youngwoon? –lo miro.

-Jungsoo, ¿has prestado atención siquiera a lo que te he dicho? –Jungsoo no respondió. –Te amo. Y no voy a dejarte. –lo atrajo hacia él para abrazarlo tiernamente. Ambos cerraron sus ojos, disfrutando de aquel abrazo.

Sin darse cuenta, la madre de Youngwoon los observaba desde el marco de la puerta, con los brazos cruzados y sin expresión alguna.

No es que desconfiara de Jungsoo o de Youngwoon. Pero su intuición de madre le decía que nada bueno saldría de la unión de esos dos. Para nada bueno.

Y no muy lejos de ella, pero ocultándose en la oscuridad, se encontraba Jaejoong. Sonriendo tan victorioso como nunca.

“Jungsoo… espero estar equivocada. Que tú y mi hijo podrán ser felices.”

Jaejoong sonrió más al terminar de leer lo que aquella mujer pensaba. Él haría que aquella suplica nunca se cumpliera. Más ahora, que ya tenía planeado el final de Jungsoo, y Youngwoon.

“Lo lamento señora. Pero seres como ustedes, tan inferiores, es lo que merecen. Siempre. Si logran meterse en este mundo.”

Salió lentamente de aquella casa, sabiendo que el destino, ahora si estaba de su lado.

~ * ~ * ~ * ~ * ~ * ~

Solo pido sinceridad, Jungsoo. No quiero que mi hijo sufra por ti. 

Jungsoo caminaba tranquilamente hacia el lugar citado por Jaejoong, mientras recordaba lo que aquella mujer le había dicho.

No sé en que puedas estar involucrado. Pero mi hijo te adora, y puede llegar a ser muy tonto a veces, pero… no es una mala persona. Y te ama.

-Lo sé… -susurro para sí. 

Se detuvo frente a un gran edificio abandonado. Suspirando, pensó que esta vez, tenía que ser una pelea definitiva. 

-Bienvenido, Jungsoo. –Jaejoong salió de una fila enorme de cajas. -¿Listo para darle final a todo esto?... para, ¿morir? –rió fuertemente.

-También deberías de estar listo, ¿no crees?  Cualquiera de los dos puede morir. –sonrío para alterar al otro. No dejaría que lo venciera así por así.

-Como quieras. Pero… te gustará tener espectadores. –sonrió con autosuficiencia mientras dirigía su mirada hacia un lugar detrás de Jungsoo.

Una pequeña luz dejo ver a un Youngwoon sentado y atado a una silla en aquel lugar. Se encontraba inconsciente en ese momento, haciendo que Jungsoo se preocupara mucho más.

-¿Qué mierda?... –susurro. -¡Déjalo fuera de todo esto! –lo vio totalmente furioso.

-Mátame primero. –y sin nada más que decir, Jungsoo comenzó a atacar a Jaejoong con todas las fuerzas que tenía.
La locura y desesperación hicieron que Jaejoong resultara golpeado gran parte de su cuerpo. Pero aun así dio gran pelea a Jungsoo, quien tenía gran parte de su rostro golpeado.

Youngwoon poco a poco iba abriendo sus ojos, quedando totalmente espantado con lo que se encontró al darse cuenta de donde y con quienes se encontraba. Trato de ir y ayudar a Jungsoo, pero noto su cuerpo atado, y a alguien detrás de él. Youngwoon daría todo de sí, para ayudar a Jungsoo. Porque se lo había prometido.

Pasara lo que pasara.

En la oscuridad - Capítulo 16





Capítulo 16


-¿No te parece que es cobarde lo que haces? –Jungsoo limpio por décima vez su labio. No sabía cuantas veces había sido lastimado hasta sangrar, poco a poco perdía sus fuerzas.

-¿Hacer qué? Si no estoy mal, por ahora, el único que te ha atacado, soy yo. –rio con superioridad. –Estás solo, Jungsoo.

-Te equivocas. –Jungsoo sintió como su corazón se rodeaba de una hermosa calidez. El escuchar la voz de Youngwoon lo tranquilizo demasiado.

-¿En qué lo ayudará alguien como tú? Por favor, eres más débil que él. –se acerco rápidamente a Youngwoon. –Tú morirás antes. –dijo sin sentimiento alguno.

-No te temo. –le dio una mirada profunda y seria. Youngwoon no mentía. –Si dejas a Jungsoo en paz. Puedes hacer conmigo lo que desees. -Jungsoo trago dificultosamente.

-No te metas Youngwoon… -camino lentamente hacia ellos, pero Jaejoong para burlarse más, tomo a Youngwoon del cuello y camino lo más rápido hacia el otro lado. -¡Déjalo en paz! –grito como pudo.

-¡Hyung! –Donghae corrió hacia él, para sostenerlo un poco. –No estás solo. –le susurro.

-¿Y Hyukjae? –escupió lo último de sangre que quedaba en su boca.

-Fui a dejarlo al hospital más cercano. No te preocupes, estoy para ti. –fue hasta entonces, que Jungsoo se dio cuenta de la presencia de Heechul, Hankyung y otros vampiros más, que eran cercanos a Donghae, pero que nunca hubiera imaginado que lo ayudarían.

-Gracias. –lo decía de todo corazón.

Jaejoong los vio muy sonriente. Tiro a Youngwoon a un lado, llegando Heechul y Hankyung a su lado para colocarse frente a él, como un escudo.

-Por algo es que no he estado solo. –vio detenidamente a Jungsoo. -¿Listos para morir? –dio una última sonrisa burlona, y dio la señal a sus seguidores para atacar.

Dos vampiros comenzaron a atacar a Donghae, así como también a Heechul y Hankyung. Cada uno sacaba todas las fuerzas escondidas que tenían, logrando derribar o mal herir demasiado a algunos vampiros.

Por suerte, Youngwoon logro alejarse un poco de todas esas peleas, sin que algún vampiro lo atacara. Desde atrás de un muro, miraba como Jaejoong y Jungsoo peleaban, notaba el rostro cansado de Jungsoo, y le preocupo. Quería ir a ayudarlo, pero sabía que solo haría que las cosas empeoraran.

Por estar pensando en todo eso, no noto cuando un vampiro se colocó detrás de él y le golpeo muy fuerte en la espalda, logrando que soltará un sonoro grito y cayera arrodillado.

Jungsoo giro para ver donde se encontraba Youngwoon, logrando que Jaejoong le diera un golpe final muy fuerte, dejándolo en el suelo. Pero la vista de Jungsoo nunca se apartó de donde estaba Youngwoon, pidiendo que aquel vampiro no le hiciera nada más.

Jaejoong le indico a sus seguidores que era hora de irse, luego de ver como poco a poco, los amigos de Jungsoo caían al suelo, totalmente cansados y derrotados.

Jaejoong le dio una última mirada a Jungsoo antes de irse, riendo al verlo en tal estado. Y no solo el físico, sino que, ahora se daba cuenta del verdadero punto débil de su “hermano”.

~ * ~ * ~ * ~ * ~ * ~

Youngwoon tenía un fuerte dolor de cabeza, apretó un poco sus ojos antes de abrirlos completamente, topándose con una fuerte luz blanca. Inhalo un poco y se sintió un poco más mareado.

Cuando se acostumbró a la luz, empezó a mirar todo el lugar. Al parecer, se encontraba en alguna habitación de hospital. Comenzó a sentarse en su camilla, pero un fuerte dolor en la parte de su estómago lo hizo detenerse y que soltara un fuerte quejido.

-¿Youngwoon? ¿Qué haces? –un preocupado Jungsoo fue a su socorro cuando lo escucho gritar al momento que entro a la habitación.

-¿Jungsoo?... ¿Qué sucede? –trato de sonar tranquilo, mientras el otro lo acomodaba en la camilla.

-Estás en el hospital, un vampiro te ataco de sorpresa, y estabas muy mal herido. Creí que no pasarías la noche. –Jungsoo jalo un pequeño banquillo al lado de la cama de Youngwoon y se sentó.

-¿Pasar la noche? –lo vio confundido. –Eso quiere decir que…

-Todo lo que recuerdas, fue hace dos días. –el rostro de Youngwoon palideció.

-¿Estuve dos días dormido?

-Casi. –Jungsoo sonrió. –Sabía que solo descansabas. Fue mucho para ti, ¿no? El ver a todos esos vampiros… ver la sangre, el no poder hacer nada. Es frustrante. –su rostro oscureció por un momento.

-Yo solo pedía que salieras ileso de todo. –le susurro, mientras intentaba que le diera la mano. Jungsoo lo vio sorprendido, y sin pensarlo dos veces, extendió su mano y así estrechar ambas.

-Gracias. –susurro, para luego colocar su cabeza en el pequeño espacio que quedaba en aquella camilla.

-No tienes por qué darlas. –le acaricio el cabello con la otra mano. Jungsoo sonrió en agradecimiento.

-Sería mejor que desde aquí, te alejaras de mí. Es muy peligroso. –Jungsoo no levanto su vista, pero por su tono, Youngwoon supo que tenía algo de tristeza al decir aquello.

-Dije que no me alejaría de ti, ¿cierto? –Jungsoo lo vio. –Eso haré. Porque te amo, Jungsoo. Te amo demasiado como para tener la capacidad de alejarme de ti. Y aún si la tuviera, no quiero hacerlo.

-Eres un idiota. –Jungsoo volvió a recostarse, pero mirando hacia otro lado que no fuera el rostro de Youngwoon, para ocultar las lágrimas que comenzaban a surgir en él.

-También te amo, Jungsoo. Mucho. –Youngwoon le siguió acariciando el cabello, hasta quedarse dormido nuevamente, pero con una sonrisa en sus labios.

Heechul entro en la habitación, luego de que Jungsoo también se quedara dormido en aquella posición. Vio a los dos, y luego aquellas manos entrelazadas. Volvió a ver a Jungsoo, con una mirada algo triste y apenada.

Él sabía que no tendrían un final feliz. Y no porque Hankyung le contara, pero la historia se estaba repitiendo. Tal como hace muchos años atrás, con los padres de Jungsoo.

~ * ~ * ~ * ~ * ~ * ~

-¿Cómo está hyung? –pregunto Donghae al ver como Heechul salió de la habitación.

-Está descansando. –respondió secamente. Donghae solo asintió a lo que dijo. -¿Irás a ver a Hyukjae? –lo vio serio.

-S-si… -bajo la mirada.

-Deberías tener cuidado. Tú sabes muy bien que no debes enamorarte, menos, de un humano. –se sentó en las sillas que quedaban a un lado de la habitación de Youngwoon.

-Lo sé muy bien… -Donghae comenzó a caminar hacia la habitación de Hyukjae.

-¿Por qué todo para ellos tiene que ser tan difícil? –Heechul recostó su cabeza en la pared, dando un largo suspiro.

-Son las cosas que tienen que pasar. –Hankyung se sentó a su lado, viendo hacia el frente.

-Como lo nuestro… -Heechul lo miro.


-Si… -Hankyung sentía como poco a poco su seguridad se iba, al pensar en su futuro.

En la oscuridad - Capítulo 15





Capítulo 15

-¡Hyung! –un animado Donghae se tiraba sobre Jungsoo, el cual estaba frente a Youngwoon, en la universidad de este último.

-¡Ya! Donghae, suéltame –separo al menos de su lado. -¿Qué haces aquí? –Youngwoon y Donghae se dieron leves reverencias como saludo.


-Hyung, vine por ti. –cambio su tono a uno un poco más serio.

-¿Para? –pocas veces había visto a Donghae así.

-Jaejoong tiene a Hyukjae –Jungsoo abrió totalmente sus ojos. Comenzó a caminar pero paro en seco y regreso donde estaba Youngwoon.

-No te quedes solo hasta que me vuelvas a ver. ¿De acuerdo? –Youngwoon asintió y el otro le dio un apasionado beso en los labios.

Cuando ya estaban muy alejados, Donghae se animó a hablarle de nuevo a Jungsoo.

-¿Otra vez quiere atacarte, hyung? –Jungsoo no necesito nombre.

-Quiere matarme. Y esta vez, puede logarlo. –Donghae ya no dijo más y apresuro su caminar.

Al llegar a un lugar un tanto abandonado, Jungsoo capto a Jaejoong torturando a Hyukjae.

-Es a mí a quien quieres ¿No? ¿Por qué meterte con personas que no tienen tema alguno en todo esto? –susurro cerca del oído del otro.
-Porque esto es importante para tu pequeño Donghae. –Jungsoo giro a ver a Donghae, que se encontraba algo preocupado y esperanzado a que todo terminara. –Si lo vemos bien, esta cosa le importa a Donghae, y a ti te importa Donghae… al final, es como tu hermano ¿No? –volvió a darle una patada en el estómago de Hyukjae.

-¿Por qué no me atacas directamente? –se alejó de él y se relajó. –Aquí estoy, vamos ¡Tómame!

Jaejoong tiro a Hyukjae en las piernas de Donghae, quien lo recibió tratando de tranquilizarlo diciéndole que todo terminaría. Sin ningún amago o amenaza, Jaejoong comenzó a atacar a Jungsoo, quien recibió la mayoría de los primeros golpes por estar algo despreocupado.

-Debemos irnos… Donghae… no es seguro aquí… -Hyukjae respiraba algo dificultoso.

-No… no puedo dejar a mi hyung… -veía algo preocupado la batalla, mientras dirigía su mirada hacia varios lugares de altura donde diviso una que otra sombra. –Hyung está en problemas.


~ * ~ * ~ * ~ * ~ * ~


Noche anterior


- Jungsoo, te amo. Realmente es amor lo que siento. –Jungsoo apretó más el agarre que tenía hacia el cuerpo de Youngwoon.


-Con esto queda claro que pase lo que pase, tú eres mío. –limpio las pequeñas lágrimas que le salieron, con la camisa del otro.


-Yo también te amo –Youngwoon le dio un tierno beso en el cabello.


-Pero… no sabes las consecuencias de todo esto… ¿Estás más que dispuesto a ello? –lo vio totalmente serio.


-Sea lo que pase, valdrá la pena… si estarás conmigo. –le sostuvo de las manos. –Jungsoo… confiaré en ti… confío en ti.


-Youngwoon, soy un vampiro. Te enamoraste de uno. Ese hecho de por sí solo ya es peligroso. –se separó de él.


-¿Acaso las películas no demuestran que el vampiro también se enamora? ¿Qué pueden sobrellevar todo eso juntos? –Youngwoon volvió a atraparlo entre sus brazos.


-Todo lo que dicen ahí es muy alejado a lo que pasa. Si te enamoras de un humano, lo único que te darán es el desprecio y la muerte. –dijo sin detenerse, y Youngwoon pudo notar algo de odio y desprecio.


-Podremos cambiar eso… -Jungsoo se alejó de nuevo.


-No Youngwoon… ¡No podemos! –se alteró. -¿Por qué crees que Jaejoong quiere atacarme e incluso matarme? ¿Por qué simplemente no le agrado o por qué le arruine algún juguete?


-Yo…


-¡Le quite a su padre … a nuestro padre…! -bajo la mirada. –Él se enamoro como un loco de mi madre… y… los demás vampiros no lo aceptaban, uno de los mejores vampiros enamorado de una simple humana ¿Patético no? –lo vio con una sonrisa triste. –Así que aún le dieron la oportunidad de escoger… Mi madre o yo… o él…


-¿Ustedes… o él? –lo vio confundido.


-“¿Quién quería que muriera?” –cito como recordando. –Él dio la vida por nosotros dos… pensando que ya nada nos harían con eso.


-Pero…


-No fue así. Mi madre entonces se mudo aquí… aunque fue algo inútil, huir de los vampiros es lo más inútil que puedes hacer. Más si uno de ellos le ha sido arrebatado al ser que más amaba en toda su vida.


-Tu madre… -paso sus manos sobre el rostro del otro, para consuelo.


-Sabía a lo que se metía… incluso el tenerme… pero al parecer fue feliz por 8 años… hasta que… “eso” paso. –Youngwoon lo observaba detenidamente. –No me sorprendería si en algún momento me dices que te alejarás de mi –lo miro detenidamente a los ojos.


-¿Por qué tendría que irme?


-Corres peligro… tu madre también lo hace… -Youngwoon se asusto.


-Pase lo que pase. No te dejaré… -Youngwoon lo abrazo fuertemente.

~ * ~ * ~ * ~ * ~ * ~

-¿Me darás una lucha digna o seguiremos jugando, Jungsoo? –pregunto Jaejoong mientras le pateaba levemente el cuerpo.

-Pelearemos como se debe… pero solo tú y yo. No es necesario meter a todos esos… tontos seguidores tuyos. –dijo mientras dirigía su mirada hacia el cielo.

-Bien. Será interesante de ver como te gano… como siempre debio de ser

–Jaejoong agrando más sus colmillos y sonrio con superioridad.

-¡Jungsoo! –el  mencionado giro su vista y vio como Youngwoon se encontraba a un lado de Donghae y Hyukjae.

-¿Qué mierda hace él aquí? –Jungsoo dijo muy enfadado.

-¿Qué no es obvio? Vino a ver como te vencía. –rio en exageración.

-Has cavado tu propia tumba. –Jungsoo sin más comenzó a luchar contra Jaejoong.

Todos miraban expectantes dicha lucha. Hace muchos años atrás la habían esperado. El ver como dos hermanos se enfrentaban entre sí… siendo totalmente diferentes, haciéndolo aún más que interesante.

-¿Jungsoo estará bien? –Youngwoon dirigio su mirada hacia Donghae, esperando por la respuesta.

-Mientras los demás no se metan. –Youngwoon miro hacia el cielo y noto varias sombras. –Debo… debo de ir por ayuda, tanto como para hyung como para Hyukjae… -miro preocupado hacia su amante.

-¿Quieres que te acompañe? –Youngwoon ayudo a levantar el cuerpo inconsciente de Hyukjae.

-No. Iré solo. –nada más al terminar, se fue lo más rápido posible.


Youngwoon dirigio su mirada hacia Jungsoo, y pudo notar toda la sangre que tenía su ropa. Solo pedía que nadie más que ellos dos pelearan esa noche.

En la oscuridad - Capítulo 14



Capítulo 14

Jungsoo se encontraba deambulando por la casa de Youngwoon. Sueño era lo que menos tenía. Se sorprendió al escuchar unos ruidos provenientes de la sala, pero no le quiso dar importancia.

-Así que aquí estabas –dijo Jaejoong con una sonrisa.

-¿Qué haces aquí? –dijo bajo, se encontraban frente a la puerta de la habitación de Youngwoon.

-Nada. Solo a observar cómo es que tú y él disfrutan su luna de miel. –lo rodeo.

-Vete. –lo veía con odio.

-Oh no~ aún no querido~ -puso su mano sobre la perilla y la presiono un poco.

-No te atrevas a entrar –le sostuvo el brazo muy fuerte.

-Así que si te enamoraste –sonrío de medio lado. –Qué pena que lo de ustedes no podrá ser –Jaejoong tiro hacia el otro lado del pasillo a Jungsoo.

-Si lo nuestro termina bien o no. No tendría que ser tu problema –se levantó débilmente.

-¿No es mi problema? ¡Ha! Te equivocas mi querido Jungsoo. Yo haré que lo suyo no pueda ser –se acercó a él y lo tomo por el cuello. –Pueda que ahora estés con él de un lado a otro, tomados de las manos y fingiendo ser una pareja. Pero ninguno sobrevivirá –volvió a tirarlo.

-¿Por qué no te quedas con Yunho? ¡¿Cuál es la maldita gana de quitarme todo?! –Jungsoo sin aguantar más, lo ataco también.

-Si esto tratará de solo amor. Hace mucho que hubiera terminado todo –lo golpeo más fuerte. – ¡O quizá nunca hubiera empezado!

Jungsoo se limpió la sangre que salió de su labio y se levantó sin dejar de ver a Jaejoong ni un momento.

-Sabes que yo no he tenido la culpa de nada… el que nuestro padre muriera no fue mi culpa ¡Entiéndelo! –respiraba agitadamente. Sentía latir su corazón a mil por hora.

-¡Murió por tu culpa! –volvió a tomarlo por el cuello, apretando cada vez más su agarre. –Si él viviera hoy, tú no lo harías. –sus ojos pronto se tornaban de un color rojo.

De pronto, la puerta de la habitación de Youngwoon se abrió, dejando ver a un desconcertado (y asustado) Youngwoon. Jungsoo dirigió su mirada al lugar y abrió sus ojos en sorpresa.

-Vete… -apenas logro susurrar antes de que Jaejoong dirigiera su vista hacia donde estaba viendo.

-¿Qué… qué está pasando? –lentamente Youngwoon se iba acercando, pese a las suplicas que Jungsoo le decía que no.

-¿Te sorprende, no es cierto? –Jaejoong no soltó a Jungsoo. –Es lo que pasa cuando te portas mal –sonrió mientras apretaba un poco el agarre y colocaba a Jungsoo delante de él, mientras le hablaba.

-Solo… vete de aquí, Youngwoon… -algo dificultoso le dijo.

-¿No quieres ver como tu amor te ve morir? –río fuertemente para luego tirarlo al suelo. –Qué pena que no pueda matarte.

Jungsoo tosió débilmente mientras sobaba su cuello. Youngwoon se acercó a él para ver si se encontraba bien.

-Hasta donde sé, Jungsoo no te ha hecho nada. Así que por favor, vete. Que esta es mi casa y no puedes venir en la madrugada a interrumpir el sueño de otros. –Youngwoon firmemente le dijo, aunque Jungsoo lo sintió temblar al principio.

-¿Eso es lo que quieres?  -aunque se lo decía a Youngwoon, su mirada nunca dejo de ver a Jungsoo.

-Si. Váyase. –Youngwoon le bloqueo la vista a Jaejoong.

-No sabes en lo que te has metido… muchachito. –Jaejoong rio y se acercó demasiado a Youngwoon, acariciando el cuello de este. –Qué pena que todo esto se pierda… 

-¡Déjalo! –Jungsoo lo más rápido que pudo alejo a Jaejoong de Youngwoon.

-Ten por seguro que nos volveremos a ver. –y se fue en un abrir y cerrar de ojos.

Al ya no verlo, Jungsoo se cayó de rodillas, tratando de regular su respiración.

-¿Estás bien? –Youngwoon lo tomo de los hombros pero Jungsoo se movió para soltarse del agarre.

-Después de ver esto… ¿Puedes seguir diciendo que valgo la pena para ser amado? –lo vio por el rabillo de su ojo. Youngwoon se le quedo viendo por unos segundos.

-Después de conocerte… me di cuenta que vales la pena –Youngwoon lo abrazo pese a que Jungsoo no quería. 

-¿Aunque alguno de los dos muera? –dijo al rendirse al abrazo. Youngwoon se quedó sin palabras. 

-Los dos viviremos. ¿De acuerdo? –Youngwoon acaricio tiernamente el rostro del otro.

-O puede que los dos muramos. –Jungsoo quito las manos de su rostro.

-Jungsoo… ¿Qué es lo que sabes? –intrigado le pregunto.

-Nada. –giro su rostro. No mentía.

-¿Seguro? –lo abrazo por la espalda.

-Ya no hagas más esto, Youngwoon… debemos dejar ir todo esto. –con algo de dolor, se separó del otro.

-¿Dejarás que todo termine tan rápido? Jungsoo, yo te amo. –Jungsoo abrió demasiado sus ojos. No podía creer lo que escuchaba.

-¿Cómo estás tan seguro de ello? –no quiso verlo, sabía que se derrumbaría ahí.

-Porque se, que pese a todo, no podría vivir en paz si no estás a mi lado. Cuando desperté hace unos minutos y no te vi… mi corazón se sintió morir unos segundos. Y cuando Salí y te vi en esa situación… sentía que te perdería, y con ello mi alma no sería igual. Jungsoo, te amo. Realmente es amor lo que siento. –Jungsoo no pudo más y se abrazó al otro llorando.

~ * ~ * ~ * ~ * ~ * ~

-¿Fuiste a darle una visita a Jungsoo? –Hankyung le pregunto a Jaejoong.

-¿Tiene algo de malo de visitar a tu hermanito? –Jaejoong se encontraba jugando con una pelota de color negro, acostado en su sofá.

-A las 3 de la mañana… sí. Es algo extraño. –Hankyung observaba las pinturas del lugar.

-Con nosotros todo es extraño ¿Qué es lo que tanto quieres saber, eh? –se sentó.

-¿Alguna vez has dejado que Jungsoo te cuente las cosas? –lo miro directamente a los ojos.

-Te recuerdo que yo vi todo… no es como si el me tuviera que contar todo lo que paso. Yo lo vi… -se levantó para dejar la pelota en una caja negra, que se encontraba sobre su escritorio.

-A veces solo vemos lo que queremos ver. Y siempre el punto de vista de alguien más nos puede ayudar a comprender las cosas.

-Lo que yo vi fue como mataban a mi padre en lugar de a ese niño estúpido y su madre… vi como lo prefirió a él que a mí. –Jaejoong presiono sus puños, recordando.

-Deberías de… 

-¡No preguntaré nada! –lo tomo del cuello, sin dejar de verlo con odio. –Ahora vete… no quiero ver a nadie. –lo soltó.

Hankyung suspiro y lo observo por unos segundos antes de irse.

-Maldito Jungsoo –dijo con demasiado odio, en su mirada, mente y sobre todo, en su corazón.

En la oscuridad - Capítulo 13




Capítulo 13


Youngwoon y Jungsoo llevaban ya vario tiempo paseando por las calles de Seúl cuando decidieron que ya era tiempo de comer algo.

Al entrar a aquel sencillo comedor Jungsoo escuchó una vocecita que lo llamaba, mirando por todo el lugar para encontrar al dueño de esta.

-¡Hyung, hyung! –decía aniñadamente Donghae desde su asiento, levantando su mano por atraer la atención del mayor.

-Oh~ -giro a ver a Youngwoon indicándole que lo siguiera. –Donghae, hola.

-Me alegra verte, hyung. –respondió muy animado. -¿Qué tal si comen con nosotros? –hasta entonces, Jungsoo se fijó al acompañante de Donghae. Giro para ver hacia Youngwoon como en busca de aprobación. 

Donghae se colocó a un lado de su acompañante para que Jungsoo y su amigo se sentaran. Un pequeño silencio se creó en aquella mesa, hasta que una mesera llego a atenderlos. 

-¿Qué desean ordenar para comer? –dijo con una enorme sonrisa. Donghae infantilmente tomo uno de los menús que estaban en la mesa. Su amigo veía con él, Jungsoo rodeo los ojos por lo acaramelados que se veían.

-Debo suponer que él es uno de los tuyos, ¿cierto? –Youngwoon también había tomado el otro menú y le susurro a Jungsoo aquello, tapándolos con eso.

-Si. –apenas logro responder por lo cercano que Youngwoon se encontraba, poniéndolo nervioso, sin razón aparente.

-Yo quiero carne, no tan cocida. Y con papas –pidió un sonriente Donghae. -¡Ah! Y también de postre… -volvió a ver el menú.

-Hae… -Jungsoo lo vio como si de un padre se tratara. Donghae hizo un puchero. 

-Bien. Luego pediré el postre. –la mesera rio ante aquello.

-Fruta. –pidió nada más, Jungsoo.

-¿Cuándo dejaras la fruta, hyung? –reprocho Donghae. 

-Cuando yo así lo quiera –respondió serio. Donghae bufo. 

-Yo quiero algo de carne asada por favor. –pidió el acompañante de Donghae.

-Pido lo mismo, por favor. –dijo Youngwoon. La mesera anoto todo y se marchó. 

-¡Cierto! Él es Lee Hyukjae –presento muy sonriente Donghae.

-Mucho gusto –el mencionado dio una leve inclinación con su cabeza, Youngwoon y Jungsoo respondieron al saludo.

-Kim Youngwoon. –se presentó.

-Park Jungsoo. –Youngwoon giro para verlo. Era la primera vez que escuchaba el nombre completo de Jungsoo.

-¡Lee Donghae! –dijo por último con un tono aniñado. Todos rieron ante esto.

-¿Siempre es así? –pregunto con una sonrisa Youngwoon. Jungsoo odiaba el sentimiento de que en su estómago se produjera algo al verlo así.

-Es muy molesto. –giro para ver como Donghae hacia un puchero.

-Es muy tierno. –lo defendió Hyukjae.

-Claro. Conócelo más, veremos si seguirás pensando que es tierno. –dijo con una sonrisa sarcástica.

En ese momento llego todo lo que habían pedido, y entre alguna que otra pelea entre Jungsoo y Donghae, Youngwoon y Hyukjae compartían algunas pequeñas platicas. 

Al salir del comedor, Donghae había propuesto el terminar la salida los cuatro juntos. Pero Jungsoo rápidamente dijo que no, que cada uno tenía cosas que hacer. Al final, Hyukjae evito que Donghae hiciera un berrinche, diciéndole que podían ir al cine.

-¿Eres muy cercano a Donghae? –Youngwoon pregunto cuando ya casi llegaban a su casa.

-¿Celos? –lo vio divertido. Suspiro. –Fue el primero en acercarse a mí sin desear algo a cambio.

-¿Acercarse a ti, sin pedir algo a cambio? –lo veía confundido.

-Verás; yo no soy como la mayoría de vampiros. La verdad, a veces dudo que realmente sea uno. –se detuvo por un momento y giro para ver hacia atrás.

-¿No? –por inercia, también vio para la misma dirección.

-No. Pero no se puede hacer algo contra ello, ¿cierto? –lo vio con una sonrisa.

-¿Pero… haces algo que todos los vampiros hacen…? -lo vio confundido.

-Ah~ solo es para sobrevivir. Yo me refiero a los poderes. ¿Sabes que cuando tenía 12 años los demás se burlaban de mí por no tener algún poder especial? –hizo un tierno puchero.

-Pero… te desapareces y…

-No creas mucho lo que ves y lo que te diga, Youngwoon –le dio un pequeño beso en los labios.

-Si… -entraron a la casa y ya no hablaron más.

-Buenas noches Youngwoon. –dijo Jungsoo luego de ver como Youngwoon cerraba sus ojos.

Aprovechando esto para irse.

~ * ~ * ~ * ~ * ~ * ~

-Estoy jugando con fuego ¿Cierto? –Jungsoo se encontraba detrás de Hankyung.

-Demasiado. Pero ya no puedes dar marcha atrás. –este seguía viendo por la ventana enorme que había en la habitación.

-¿Será algo muy grabe? –se giró para bajar la mirada y apretar sus puños, esperando la respuesta.

-Aún no lo tengo muy claro. –mintió. 

-¿Seguro? –volvió su vista hacia el otro.

-Si… hasta el momento. –giro para verlo.

-Si algo se vuelve más grabe ¿Me dirás? –lo vio esperanzado.

-No lo sé… sabes que no se me permite alterar el orden de las cosas. 

-Aun así estas con Heechul… Pese a qué –el otro le puso una mano en la boca, para callarlo.

-Quiero aprovechar todo lo que pueda. Así que, por favor, haz lo mismo tú.

-No habrá un final feliz. –quito su mano rápidamente.

-¿Tú hablando de finales felices? ¿Enserio?... Park Jungsoo, desde pequeño no has tenido precisamente algo como felicidad. –Jungsoo miro hacia otro lado.

-Eso lo sé. Más que nadie se eso. Aun así… 

-¿Te has enamorado, no? –lo vio con una sonrisa burlona.

-No es eso –se sonrojo.

-Es malo que te enamores de él. Será mejor que te alejes. –se dirigió hacia la puerta.

-Él… ¿al menos él será feliz? –pregunto antes de que el otro se fuera.

-Si tú así lo deseas… -cerro fuertemente la puerta.

-Así lo deseo…