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Un gran paso - YooSu

Título: Un gran paso
Autor: Marysabel
Pareja(s): YooSu
Extensión: One-Shot
Género: Romance
Sinopsis: Junsu se sentía en el cielo, ¿qué más podía pedir? Su sonrisa no podría ser borrada incluso si su peor enemigo pasara frente a él. Y sólo había un nombre para catalogar todo lo que estaba viviendo.
N/A: Jijijiji, sí~ se puede decir que este es el "verdadero" regalo. Perdón por lo otro :v ... bueno, Ena, sigue haciéndote más vieja, por favor<3 

Inspirado en pincha aquí



Junsu parpadeó. Lo hizo porque sentía sus ojos ardiendo y nada más. De lo contrario, seguiría con los ojos tan abiertos como su boca lo estaba.

¿Estaba soñando acaso?

Sí, esa era la mejor explicación que podía tener. De lo contrario ¿cómo se explicaba lo que tenía frente a él?

O quizá había enloquecido. Posiblemente se había sumergido en sus pensamientos y estaba recreando lo que tanto había deseado que sucediera mucho tiempo atrás.

¡Yoochun se acababa de arrodillar frente a él! ¡Dios santísimo! Eso sólo podía explicar una cosa.

¡Estaba a nada de proponerle matrimonio!

Realmente ya había tardado. Incluso estaba pensando proponerlo él mismo, pero deseaba estar seguro de si Yoochun también lo deseaba. Se vería muy tonto si hacía algo muy cursi y al final Yoochun se negaba.

Quería que él diera ese primer paso en algo tan importante. Porque jamás le daría un no a Yoochun.

Bueno, dependiendo de lo que preguntara.

- Kim Junsu. –Los nervios comenzaron a atacarlo ¡y sólo había dicho su nombre! – Desde el momento en que te vi, tu sonrisa me deslumbró.

- Se te notaba. –Ambos rieron.

- Déjame terminar.

- Lo siento. –Mordió su labio inferior por los nervios.

- Mientras más te iba conociendo, más me convencía en que eres la persona perfecta para compartir mis días y noches. –Yoochun limpió sus manos sobre su pantalón, tratando de relajarse. – Y aunque hay momentos en que no estamos de acuerdo y discutimos…

- Incluso Yunho y Jaejoong discuten. –Junsu no pudo evitar decir lo que pensaba.

- Sí, muy cierto. Pero como decía… -Yoochun comenzó a moverse incómodo. Sus rodillas ya dolían demasiado. – Lo único que puedo pensar cuando estoy lejos de ti, es en qué estás haciendo, ¿pensarás en mí como yo lo hago?

- No creo que pienses así de mí de manera tan inocente…

- Lo hago… aunque no lo creas. –Yoochun se obligó a sí mismo a concentrarse para dejar de sufrir por sus rodillas. – Pero aun así, el desear mirar tu sonrisa cada mañana me motiva a despertarme cada día. Y mientras más pasan los días, más me convenzo en que no puedo estar lejos de ti, por eso…

¡Oh Dios! ¡La pregunta ya viene!

Junsu se dijo a sí mismo de respirar como se debía. Tranquilo, sin apuros que la vida seguía y debía darle una respuesta a Yoochun.

- ¿Por eso…? –Continuó por él cuando Yoochun había hecho un “pequeño” silencio.

- ¿Qué dices? –Yoochun lo miraba desde abajo, más adolorido por todo el tiempo que llevaba. - ¿Te gustaría vivir conmigo? –Yoochun sacó una pequeña caja forrada de negro, la abrió y la mostró a Junsu. Una pequeña llave plateada resaltaba sobre la almohadilla igualmente negra.

¡Sí por amor a…! Oh, bueno… no era la propuesta que esperaba. Pero al final, ¿qué no era igual de emocionante lo que le proponía?

Quizá había soñado de más al pensar que Yoochun le propondría matrimonio, pero no estaba para nada disgustado que le preguntara sobre vivir juntos. Eso era mucho mejor que simplemente dar por hecho que vivirían juntos.

- ¡Claro que sí! –Junsu se tiró sobre Yoochun, dándole tiernos besos en los labios y mejillas.

- Ya me estaba asustando con tu silencio. –Yoochun lo apartó un poco, para mirarlo a los ojos. - ¿Exageré al preguntar?

- No. Está perfecto. –Se miraron por unos segundos más y luego se fundieron en un tierno beso.

- Bienvenido a casa, Junsu-ah.

Se abrazaron sonrientes luego de que Junsu aceptara la llave que Yoochun le había ofrecido. Sí, quizá había exagerado con lo que vendría. Pero al final, ¿no empezaban así grandes historias duraderas?

Hoy era pedirle que vivieran juntos, mañana… sólo el tiempo podría decirle lo que Yoochun pudiera ofrecerle en un futuro.

Y él estará más que feliz y dispuesto a escuchar y aceptar lo que el otro le pidiera.

Olvidar - YooSu

Título: Olvidar
Autore(s): Marysabel
Pareja(s): YooSu
Extensión: One-Shot
Género: Amistad, angst, leve romance
Sinopsis: Yoochun no necesitaba un nuevo amor. Lo que él más necesitaba, era un hombro en el cual apoyarse.
N/A: Feliz cumpleaños Ena ~



Yoochun quería decirle adiós para siempre. No volverlo a ver, perderse de todo y de todos. Deseaba no haberse fijado en esa chica.

Seguía sin creer que la persona a la que había entregado su corazón le era infiel. Y de no haber sido por querer darle una sorpresa, nunca se hubiera enterado. Se sentía el más tonto en todo el mundo.

Es que no podía creerlo. A penas iban para los dos años de ser una pareja, y un total de cinco años siendo amigos. ¿Es que nunca debió pasar de amigos a amantes? Se preguntó desde el primer segundo que la miró con otra persona.

Miró con fastidio su celular cuando volvió a vibrar en el bolsillo de su pantalón. Otra vez Jaejoong. Siempre se preguntaría cómo el mayor sabía cuándo se encontraba tan mal, pero ahora no deseaba hablar con nadie.

Caminó sin algún rumbo. Su apartamento había sido invadido por esa mujer, y sólo Dios sabía si aún seguía en él. Quizá debería buscar otro lugar para vivir, no regresaría para toparse nuevamente con tantos recuerdos; tanto alegres como amargos.

Se adentró en el primer parque que se le cruzó en el camino. Decidió sentarse en una de las bancas alejada de los juegos, sonrió con amargura al mirar a todos los niños jugando felices. Deseaba volver a esa edad y no tener preocupación alguna.

Su mente siguió vagando en los tantos recuerdos que guardaba con tanto cariño. Pero ahora sólo deseaba desecharlos, arrancarlos de su corazón y mente.

- ¡Yoochun-ah! –El mencionado cerró sus ojos para no explotar y gritarle a Junsu. El menor no sabía de su problema, y no crearía otro con la persona más dulce del mundo. - ¿Qué haces aquí?

- Ahora no, Junsu. No estoy de humor. –Se giró para darle la espalda al otro.

- Tío~ -Yoochun se sintió aliviado de haber ignorado al otro y así la niña que lo acompañaba no lo miraba en su momento más desastroso.

- Ah, sí. Ve a jugar, pequeña. –Luego de unos segundos, Junsu se sentó a un lado de Yoochun. – Así que… ¿un mal día?

- ¿La niña…? –Preguntó sin siquiera girarse. Junsu suspiró por la actitud del otro.

- Es hija de Yenni. Hoy me ofrecí a cuidarla, ya sabes, los padres necesitan un descanso ¿no? –Soltó una risita, y al no obtener nada del otro se preocupó. Yoochun tenía más que un mal día. - ¿Quieres hablar?

- No.

- Ayuda el sacar lo que sientes.

- No, Junsu.

- ¿Seguro?

- ¡Joder, sí!

Algunos padres que se encontraban en el parque se giraron a verlos con una mala expresión. Junsu se disculpó con ellos por la torpeza de su amigo.

- Eres un tonto. Venir a sacar tu enojo a un lugar donde vienen padres con sus hijos y luego sacar tus palabrotas…

- Como si ninguno de ellos las ha dicho. –Respondió sin mayor ánimo. Se estaba irritando más. Y no, no se sentía culpable por haber soltado una “mala” palabra.

- Pero sus hijos no. –Yoochun se giró para ver al otro, y al mirar la cara de furia y con algo de preocupación, comenzó a sentirse un poco culpable. Junsu no quería nada más que ayudarlo.

- Lo siento. –Junsu bufó y se cruzó de brazos.

- Claro, una disculpa lo susurras. Dilo más fuerte para que sus padres escuchen.

- Mira, Junsu. No estoy de humor para este tipo de cosas. –Respiró profundo para calmarse. – Yo… sólo quiero estar solo un momento.

- ¿Qué hizo esta vez? –Lo miró serio. Decidido a no dejarlo en su tormento.

- ¿Por qué siempre asumes que es su culpa?

- Porque con ella has salido más herido que en relaciones anteriores… -Yoochun pudo ver dolor en los ojos de su amigo. ¿Realmente esa relación no era tan buena como él pensaba?

- Hoy es… era nuestro aniversario. –Decidió en sincerarse, después de todo, Junsu no lo dejaría en paz. Quizá y tenía razón, debía desahogarse. – Quería darle una sorpresa en nuestro apartamento, fingí que tendría trabajo todo el día y…

- ¿Qué pasó?

- Llegó con otro hombre. –Cerró sus ojos, sintiendo sus lágrimas salir. – Se atrevió a estar con otro hombre en nuestro aniversario, Junsu-ah…

Junsu se acercó más a su amigo, tratando de consolarlo.

- ¿Ella…?

- Después de que salió de su asombro por verme, se atrevió a justificar la presencia del otro. Los vi besándose, Junsu-ah… -Dejó salir su llanto, ¿para qué soportarlo más? – Me creía tan estúpido como para dejar pasar eso…

- ¿Y qué hiciste? –Junsu daba pequeñas palmadas y caricias a la espalda de Yoochun. Quería abrazarlo, pero estando en un lugar tan público, no sabía qué más harían los padres al verlos así.

- Luego de decirle que ya no me buscara más, dejé el apartamento. –Yoochun miró a los ojos a Junsu, con sus lágrimas cubriendo su rostro. – No quiero volver… no quiero llegar y ver que me espera. No quiero…

- Está bien. No te preocupes, puedes quedarte conmigo esta noche. –Junsu decidió dejar ir el mundo y abrazó a Yoochun. Pensó en todo el apoyo que el otro necesitaba en lugar de enfocarse en lo rápido que palpitaba su corazón.

- Junsu-ah…

Yoochun se aferró a Junsu, dejando salir todas sus lágrimas y dolor. Olvidó en dónde se encontraban, quién los veía y lo que pasaba por sus mentes. Ahora necesitaba sacar todo lo que había guardado en su largo camino.

Deseaba sacar todo lo que aquella mujer le había hecho sentir en tan pocos segundos. Tirando a la basura dos años de relación, dos años en donde él creyó que estaba haciendo lo mejor posible. Y lo hacía simplemente para sanar su alma, porque ella no merecía siquiera un recuerdo más de su parte.

Cuando Yoochun logró calmarse un poco, ambos observaron a los niños jugar. Ignoraron las miradas de los padres y simplemente se dedicaron a seguir con la vista a la sobrina de Junsu.

Ninguno mencionó nada, pero la mente de Junsu no dejaba de dar vueltas en aquella mujer. Siempre supo que había algo en ella, algo que no le terminaba de agradar. Pero él no era nadie para prohibirle a Yoochun que la quisiera; siempre desearía la felicidad del otro.

Pero ahora, si él se la encontraba en el camino, no dudaría en enfrentarla y hacerle ver lo tonto que había sido por dejar ir a un hombre como Yoochun.

Porque él deseaba ser el motivo de la felicidad del mayor, y esa mujer todavía se daba el lujo para utilizarlo y serle infiel.

Había cosas muy injustas en la vida.

Un poco más calmado, Yoochun recostó su cabeza en el hombro del otro. Junsu trató de tranquilizar a su corazón, en otras circunstancias habría hecho alguna broma, incluso habría aprovechado el momento. Pero no era ese día para hacerlo.

- ¿Entonces te cerrarás a la oportunidad de encontrar a un nuevo amor? –Quería sonar lo más tranquilo y normal, pero se golpeó al soltar esa pregunta. Con preguntas así, hasta el más ciego vería lo que Junsu sentía.

- Yo no necesito un nuevo amor, Junsu-ah. –Cerró sus ojos, ya no deseaba llorar más. – Ahora necesito alejarme de todo.

- Eso no es sano. –Junsu sintió su corazón doler. Pero su enojo era mayor. ¿Cómo Yoochun dejaría todo por esa mujer? – Quizá necesitas a alguien para apoyarte.

- ¿Sin involucrar al amor? –Lo miró con los ojos anhelantes.

- ¿Acaso mencioné amor? –Sonrió. Y eso logró que el corazón de Yoochun poco a poco dejara de sentirse tan herido. Como siempre, las sonrisas de Junsu lograban curar su dolor.

- Siendo así… ya no buscaré más. Te tengo a ti, Junsu-ah.

- ¿Cómo?

- Eres mi apoyo, sin buscar amor. Eres perfecto ahora. –Yoochun se acomodó en el hombro del otro y cerró sus ojos, dejando ir muchos pensamientos dolorosos.


Junsu se quedó observando a la nada. Soltando un suspiro y pensando que, otra vez, debía seguir ocultando a su corazón.

En otra vida - YooSu (Primera parte)

Título: En otra vida (Primera parte)
Autor: Marysabel
Pareja(s): YooSu
Extensión: One-Shot
Sinopsis: ¿Si yo te habría conocido primero, sería el dueño de tu corazón? Pero, ¿qué es lo que me hace tan diferente de él? Porque he pasado demasiado a tu lado, y pareces no notarlo.
N/A: regalo de cumpleaños para Ena. Si todo va bien, en un futuro te daré algo... mejor.

1. Por motivos mayores, dividí el shot en dos partes.
2. En mi país sigue siendo 10, por lo que tu cumple no ha pasado, Ena.
3. Recuerda que pase lo que pase, digan lo que te digan y hagan lo que te hagan, ten muy, pero muy en cuenta que yo, con todo mi corazón, te odio♡.


Todavía podía recordar el día que lo conoció. Había sido en el mismo parque que frecuentaba desde entonces, con la esperanza de volverlo a ver.

Quería volver a chocar con él y ya tenía tema para hablar un poco. Pero si el destino no fuera tan cruel como para no hacer que volviera a aparecer en dicho parque. Su mente no dejaba de formular muchas teorías de su próximo encuentro.

Esperaba que alguna de ellas se volviera realidad en cuestión de minutos.

- ¿Debería preocuparme por alguien como usted? –Yoochun giró al escuchar aquella voz. Su sonrisa se esfumó al ver a un hombre más alto que él.

- ¿Perdona?

- Hace días que te veo por acá. Precisamente en el área de niños –señaló hacia los juegos donde algunos pequeños sonreían y se divertían con otros niños. - ¿Debería llamar a la policía?

- ¿Qué? ¡No! –se agitó. No podía creer que lo estuvieran tachando de pedófilo. – Aquí es donde encuentro más lugares para sentarme y esperar.

- ¿De verdad? –se cruzó de brazos y lo miró incrédulo.

- Sí –frunció su ceño. – Además, ¿cómo me es que logras verme si, según mi memoria, no te he visto por aquí? –también se cruzó de brazos.

- Mi casa tiene una amplia vista de este lugar. Eres el sospechoso de la semana –sonrió con diversión en sus ojos.

- ¿Y eso no te convierte en algo extraño, también? –aquel hombre no parecía tan malo. Preocupado, quizá. Pero sentía que podrían llevarse bien.

- ¿Ahora tengo prohibido mirar por la ventana de mi casa? –se sentó en una pequeña banca que fue desocupada. Yoochun lo siguió.

- No, no lo tienes.

- Y bien, ¿por qué vienes aquí? –observaba como los niños iban y venían de un lado a otro.

- ¿Por qué se lo diría a alguien que me cree un loco por los niños? –bufó.

- Buen punto, pe-. Un momento –el celular del hombre comenzó a sonar. Respondió al llamado. - ¿Qué? ¿Y cómo fue eso? No te creo. Eres muy idiota como para que no suceda algo así. Sí, sí. Como digas. Lo eres, cómo lo voy a negar. No. Como quieras, no te detendré –soltó una pequeña risita. Yoochun se puso curioso por aquella llamada. – No, espera… llegaré en unos minutos. Sí, lo prometo. Junsu… yo también. –colgó la llamada.

- ¿Problemas con la novia? –Yoochun preguntó sin verlo. Una parte de él quería saber, pero otra sabía que se metía en un terreno que no debía.

- Algo así –se levantó de la banca. – Bien, fue un gusto descubrir que no eres un pedófilo. Cuando vuelva, me dirás tus razones de tus visitas diarias.

- Ya veremos –se rieron.

- Por cierto, soy Changmin.

- Yoochun.

- Bien. Nos vemos entonces –Changmin se marchó.

Yoochun pensó que tendría con quien hablar mientras su tan esperada persona decidía volver.
Changmin había demostrado ser una gran persona para conversar. Supo que tenía pareja, y que era un chico; era muy reservado al respecto, y lo comprendía.

En su lugar, le contó lo que había sucedido tiempo atrás en aquel parque. Chngmin lo tachó de loco; por esperar a alguien que no miraba desde casi un mes, y que además, no había cruzado más que un “lo siento”.

- Si yo fuera tú, hace rato hubiera renunciado –Changmin le entregó una bebida fría mientras se sentaba a su lado en el pasto.

- Cuando alguien entra en tu corazón tan fuerte, dudas en dejarla ir –abrió la bebida y tomó un poco. Ya llevaba unas horas en aquel lugar.

- Junsu y yo llevamos algo de tiempo, así que puedo entenderte un poco. Pero, vamos, no lo conoces para sentir algo así –Changmin tenía un buen punto, pero Yoochun seguía en la etapa de no querer entender razones.

- Quizá pe-

- Espera –Changmin atendió su celular. - ¿Y ahora qué? ¿No puedes venir o algo así? ¡¿Cómo?! ¡Te dije que no debía ser así! Eish, no, ya estuvo. Sí, estoy en el parque. Sí, con alguien muy, muy guapo. Por supuesto, nos besamos ahora. Ven cuando quieras y compruébalo. No, yo haré que te arrepientas. No me tientes, Junsu.

Yoochun observó como Changmin dejaba su celular a un lado, un poco fastidiado por la plática con su pareja.

- ¿Problemas?

- No, es-

- ¡Changmin! ¿No puedes hacerlo en otro lado?

- Perfecto –Changmin se levantó y se dirigió hacia aquella voz. Yoochun, sonriente, giró su rostro para conocer al novio de Changmin.

Su sonrisa se esfumó.

La tierra parecía moverse bajo él y todo indicaba que nadie más lo sentía. Su corazón comenzó a latir irregularmente, la cabeza le dolía y una fuerte corriente pasó por todo su cuerpo. El chico que había chocado con él tiempo atrás ya tenía nombre.

Era Junsu, el novio de Changmin, su nuevo amigo.

- Si quieres serme infiel, al menos hazlo con alguien feo –Junsu hizo un puchero. Yoochun no podía dejar de mirarlo. – Hola, soy Kim Junsu –le brindó una sonrisa.

- ¿Perdón? –Yoochun no comprendía. Ahora no entendería incluso si le dijeran que todo era una broma.

- Junsu tiene cambios de humor –Changmin le explicó. Tomó su celular y unas bolsas que Junsu llevaba. - ¿No quieres acompañarnos un momento?

- ¿Eh? –Yoochun pensó rápidamente en que debía fingir en que Junsu no era la persona a la que estaba esperando. – Pero-

- Vamos. Puede que hoy no tenga previsto salir –lo animó. Yoochun comenzaba a sentir culpa y no sabía muy bien por qué.

O quizá sí.

- ¿Alguien vendrá? –Junsu preguntó alegre a Changmin, quien le negó con la cabeza. - ¿Cómo te llamas? –Yoochun ya no sabía cómo hablar cuando entró al apartamento de Changmin.

- Relájate, Yoochun. Unos minutos no harán algo de diferencia en verlo –Junsu lo miró curioso.

- Yoochun es un buen nombre. –Junsu dejó las bolsas que le quedaban sobre la mesa del comedor. – Puedes sentarte donde desees, menos el piso –soltó una pequeña risa.

- Quizá yo –intentó dirigirse a la puerta, pero Changmin lo detuvo.

- Pasarás un mejor momento con nosotros, que afuera esperando en el frío. –Changmin lo arrastró hacia la cocina, donde Junsu también estaba. - ¿Sabes cocinar algo?

- ¿Perdona? –lo miró con curiosidad.

- Le dije a Junsu que comprara algo para la cena; pero como buen tonto, compró algo para hacer la cena. Y él no cocina para nada bien –explicó mientras sacaba lo que Junsu había comprado.

- Eso no es cierto –Junsu negó tiernamente, mientras también sacaba lo que tenían las bolsas.

- Tengo la razón y lo sabes muy bien. –Apretó la nariz de Junsu, quien lo miró como un niño. – Bien, supongo que cocinaré para todos.

- Yo quiero hacerlo~ -Junsu se colgó del brazo de Changmin, quien quería colocarse un delantal. – Prometo que no saldrá mal.

- Prefiero que un elefante caiga sobre mí, a comer algo que “cocinaste” –recalcó la última palabra. Junsu lo golpeó en el hombro.

- Eres demasiado cruel. –Junsu se alejó, cruzándose de brazos.

- Ustedes… -ambos lo miraron. - ¿Realmente son pareja? –Yoochun no pudo evitar no dejar ir su pregunta. Si la situación entre ellos era así, era posible que tuviera una oportunidad para conquistar a Junsu.

- Tres años –Junsu volvió a pegarse a Changmin. – Y con planes de vivir juntos desde hace dos meses; pero alguien sigue sin gustarle el color que quiero para la habitación.

Yoochun volvió a sentirse mal.

Logró salir de aquel apartamento con una excusa muy barata. Changmin lo miró sin creerle nada, pero tampoco preguntó por una verdadera razón de su marcha.

Poco recordaba la forma en que había llegado a su apartamento. Si corrió con todas sus fuerzas y por ello se encontraba demasiado cansado al entrar; o es que había tomado el autobús, luego el metro, y luego otro autobús. O un taxi y por ello su billetera se encontraba más vacía de lo que recordaba.

Lo único que recuerda es el enorme pesar que su corazón no podía desechar. Las palabras de Changmin no dejaban de resonar en su cabeza; como si todo fuera planeado y el mundo no hiciera más que reírse de él.

“No deberías de seguir esperando por él. ¿Qué tal si ya tiene una vida hecha?”

“¿Qué harías si lo encuentras siendo feliz con alguien más?”

“Puede no gustar de los chicos, incluso.”

Todavía recordaba las risas que compartió con el otro cuando dijo eso.

¿Podía la vida detenerse un momento y dejar de reírse de su desgracia?

Porque no le bastaba con estar enganchado con la pareja de años de su más reciente conocido. Sino que, además, lo comenzaba a ver como un gran amigo.


El robarle a Junsu ya no parecía tan atractivo como en un principio. Su consciencia se lo decía y deseaba matar todo aquello que se lo contradijera. Odiaba ser tan correcto en la vida.



No me dejes - YooSu

Título: No me dejes
Autor: Marysabel
Pareja(s): YooSu
Extensión: Drabble
Género: Drama, AU
Sinopsis: Cuando la inseguridad domina tus pensamientos, y tu relación.
N/A: Puede que a la mitad del drabble, se pierdan~ pero escribí una pequeña parte primero... y lo otro, ayer~ ... disfrútenlo(?)





[Junsu]

Muchas personas ven y admiran a aquellas parejas que catalogan como “perfectas”.

Sigo preguntándome por qué piensan que son perfectas. No están con ellos todo el día, todos los días. Y mucho menos saber lo que cada persona piensa. Y eso me molesta. Porque muchas veces suelen equivocarse.

Como pasa conmigo y Yoochun…

Suelen decirnos que ambos somos una pareja perfecta. Amándonos el uno al otro. Dejando que todo mal no nos derrote. Y no es que no nos amemos. Realmente lo hacemos, y mucho. O eso creo de su parte.

El problema aquí, soy yo.

El dudar siempre de dónde está, con quién, y si me ama o no. El dudar, siempre.

Aunque mi madre siempre me dijo que para que algo suceda en una pareja, la culpa no es sólo de uno. Y puede que así sea, que mis dudas se alimenten por culpa de Yoochun también. Puede que lo haga de forma inconsciente, pero yo le doy una importancia indebida.

Teniéndome dependiendo de un hilo invisible. Demostrándome amor un día, pero al siguiente poco lo hace. Y mi futuro a su lado es incierto. Yo así lo siento.

No quiero estar así, no ahora. No cuando en un inicio todo era hermoso a su lado. Pase muchos meses hermosos a su lado. Con muchas historias y anécdotas para recordar juntos. Pensé que asís ería siempre. Que sería el último en mi vida.

El último hombre al que amaría en mi vida.

Pero ahora solo puedo pedirle que no se aparte de mi lado. Que si ya no me ama, que siga fingiendo que si lo hace. Aunque es muy inmaduro de mi parte.

Me volví tan dependiente de él que… no me importaría cómo, pero amaría seguir siempre a su lado.
Yoochun, perdóname por esta forma tan egoísta de pensar. Porque de pronto me volví un estorbo en tu vida, o no lo sé. Ya ni puedo decir que sientes o qué soy en tu vida.

Lo que siempre desearé, es que nunca me olvides. Que nunca dejaras de amarme, y aunque fuera muy poco, una vez al día, poder hablar contigo y saber que te encuentras bien.

Ahora solo me queda sentarme… esperar si tú decides decirme algo. Si decides seguir amándome o alejándome.


Cualquier cosa que suceda, yo te seguiré amando. 

Hacer el amor - YooSu

Título: Hacer el amor
Autor: Marysabel
Pareja(s): YooSu, leve MinSu
Extensión: One-Shot
Género: Romance, drama, AU
Sinopsis: Cuando alguien solo busca sexo y diversión. Es lo que obtiene. Lo malo es encontrarse a alguien tan dominante y controlador para ello. Y lo peor, es darte cuenta que para ti y tu vida, el amor es lo único que importa en todo.
N/A: Experiencias que siempre te dejan que escribir~ ... este shot es todo para Karli♥ mi niña que se desaparece ;; pero bueno~ aquí está ya que me desprecias el MinSu ;U; solo te pido que soportes el que puse aquí, todo es a base de la historia ;;

PD: Escuchar 'A Thousand Years' de Cristiana Perri y 'Dígale' de David Bisbal. Fueron las dos canciones que más afssdfa para escribir me dieron(?)




-Entonces… ¿lo haremos? –Junsu desvió su mirada para pensar un poco más antes de dar su respuesta.

-S-si… eso creo. –Changmin sonrió de oreja a oreja, para luego llevar a Junsu a su hogar.

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~ Hacer el amor ~

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[Junsu]

Doy un largo suspiro, vuelvo a cerrar mis ojos y a prepararme mentalmente. Ya estoy aquí y nada puedo hacer. Quizá aún es tiempo de echarme para atrás, pero no. Debo tranquilizarme y seguir. Yo decidí hacer esto, Changmin no me obligó.

Vuelvo a tomar el pomo de la puerta y aprieto mi agarre. Doy un último suspiro y abro lentamente la puerta. Observo la cama, la mesa de noche y el mueble con la televisión a pocos metros frente a la cama.

Camino lentamente fuera del baño, como temiendo que una fiera me comiera. Con mis pasos lentos, dirigí ahora mi mirada hacia el gran ventanal de aquella habitación de hotel en la cual me encontraba.

¿Adónde se había ido Changmin?

-¿Me buscabas? –Changmin susurró por detrás, mientras colaba sus manos bajo la bata de baño que me protegía en ese momento.

-A-algo así… -me golpeé mentalmente por sonar tan nervioso.

-Tranquilízate. Me harás pensar que está es tu primera vez. –comenzó a besar mi cuello y hombro. -¿Acaso, es así? –se detuvo un momento para mirarme. Negué y siguió con lo suyo.

Bruscamente, me tiró sobre la cama y retiro la bata de mi cuerpo. Siguió besando por todo mi cuerpo y acariciándolo. Ya ni yo sabía del por qué estaba allí. Con Changmin sobre mi cuerpo desnudo, besándolo y tocándolo sin ningún tacto.

Quería sexo.

Por eso estaba allí. Quería saber que era el tener sexo. Una aventura, algo de solo una noche. Algo que pasaría y que se olvidaría al día siguiente. Solo eso quería.

Pero me estaba saliendo muy caro. El trato que Changmin me daba, no me gustaba. Porque él solo quería sexo. Y yo, me di cuenta que no quería eso.

[/Junsu]

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~ Hacer el amor ~

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Días atrás

-Debemos darnos un tiempo. –Yoochun miró directo a los ojos de Junsu, serio. Lo que decía era real.

-Por… ¿por qué? –quería llorar. Quería hacerlo como un niño pequeño quitándole su juguete favorito. Pero ya era muy grande. Debía aguantar todo su dolor frente a él.

-Lo nuestro… ahora… puede que no tenga un futuro. –suspiró hondamente.

-¿Por qué? ¿Ya no me amas? ¿Es porque te irás de viaje? –se sentía frustrado, pero se tranquilizaba a sí mismo, para no verse tan débil frente al mayor.

-Junsu, escúchame. –Yoochun lo tomó de los hombros. La voz de la chica anunciando su vuelo a Estados Unidos se pudo escuchar, pero este la ignoró. –Estaré un tiempo considerable fuera del país. ¿Qué me garantiza que no podrías conocer a alguien más y gustarle?

-Yo te amo… -se fundieron en un fuerte y cariñoso abrazo.

-Aun así…

-Tú también me amas… -Junsu se escuchaba muy seguro de lo que decía.

-Junsu…

-También es posible que encuentres a alguien más… entiendo. –asintió sin ganas. Yoochun alejó un poco el cuerpo del otro para mirarlo nuevamente a los ojos.

-Te amo más que a mi vida. –llevó sus manos al rostro del menor y lo acarició con demasiada delicadeza y amor.

-Quiero que sea así por mucho, mucho tiempo. –Junsu cerró los ojos para poder sentir más aquella caricia. Quería guardarla en su mente hasta cuando Yoochun volviera. –Tú también…

-Pensaré en ti, siempre. No podría enamorarme de nadie más que no seas tú. Ahora lo sé. –le dio un último abrazo y aquella voz se volvió a escuchar. –Debo irme.

-No… -soltó en un suspiro. Su corazón dolía y no sabía muy bien por qué. Se volverían a ver, tenían esa promesa en sus corazones. Pero por alguna razón, Junsu se encontraba preocupado.

Angustiado.

-Cuida mucho de ti, Junsu. Volveré pronto. Te amo.  –tomó sus maletas y comenzó a alejarse.
Junsu observó el cuerpo de Yoochun alejarse. Cada vez era un poco más difícil verlo. Hasta que lo perdió de vista, gracias a toda la gente que pasaba de un lado a otro. Dio otro suspiro y metió sus manos a los bolsillos de su pantalón y comenzó su caminar hacia la salida del aeropuerto.

Junsu caminó por largo rato, que ya ni sabía en donde se encontraba cuando volvió a darse cuenta del mundo. Segundos antes de que alguien chocara con él.

-¿Te encuentras bien? –aquel hombre le extendió la mano para ayudar a levantarlo. –Lamento que esto haya pasado.

-Es-está bien… -un poco desorientado, Junsu se levantó con ayuda del otro chico. –También ha sido mi culpa, venía distraído. –Junsu levantó su rostro y se quedó un poco pasmado al ver el rostro del otro chico.

-¿Puedo invitarte a algo? No me gustaría que pienses que dejo a la gente tirada cuando claramente fue mi culpa. –Junsu seguía un poco aturdido.

-No… está bien. También es mi culpa, descuida. –se alejó un poco del otro chico. –Debo irme, yo… -Junsu giró a ver a su alrededor, y no pudo reconocer nada.

-¿Pasa algo? –aquel chico lo vio con detenimiento, tratando de descubrir por su propia cuenta lo que sucedía.

-Si… bueno… -Junsu se alborotó el cabello en desesperación. -Podrías… ¿podrías ayudarme a salir de aquí? –pidió infantilmente. El otro chico río, impresionando un poco a Junsu.

-No eres de por aquí, ¿cierto? –volvió a reír. Sus ojos se volvían asimétricos cuando lo hacía. Y a Junsu parecía gustarle.  –Bien. Vamos.

Junsu asintió y comenzaron a caminar fuera de aquel parque. Junsu le dijo donde vivía y aquel chico sabía cómo llegar a su casa. Hablaron durante todo el camino. Aquel chico se presentó como Changmin, y no dejo ir a Junsu sin la promesa de volverse a ver en otro momento e incluso, intercambiaron sus números de teléfono.

A Junsu no le gustaba el sentir como si su corazón doliera. Como si algo malo pasara. Pero decidió ignorarlo por ese momento. Quizá era solo el dolor de que Yoochun ya no estaba a su lado. Pero sonrió al recordar que el mayor le prometió que volvería. Ambos estarían juntos de nuevo. Él lo sabía. Y así quería.

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~ Hacer el amor ~

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-Vamos Junsu, sé que quieres tanto esto, como yo. –Changmin llevó la mano de Junsu a su miembro y lo movió varias veces sobre este.

-Chang…min…  -Junsu cerraba por momentos sus ojos. En esos momentos odiaba que su cuerpo tuviera reacciones por los toques y roces del otro chico hacia su cuerpo. –Vas muy… rápido. –el gemido que soltó, no le ayudo mucho para detener al hombre.

-Tenemos hora y media… recuerda. Además –Changmin al fin lo miraba al rostro desde que habían llegado a aquella habitación de hotel. –Solo venimos para tener sexo.

Changmin continuó con lo suyo y Junsu cerró los ojos. No le gustó para nada lo que había escuchado, y menos con la rapidez que llevaba todo Changmin.

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Varios meses atrás

[Junsu]

-Yoochun… -susurré. Yoochun dejó de besarme el cuello y me miró directamente a los ojos, logrando que me sonrojara.

-¿Quieres que me detenga? –negué levemente.

-Es… yo… -él sonrió y me acarició el rostro con una de sus manos. Amaba que hiciera eso, me tranquilizaba mucho. –Estoy nervioso –forcé una sonrisa.

-¿Estás seguro? ¿Seguro que son nervios lo que sientes? –no sé qué hacía para saber siempre lo que pensaba, lo que sentía.

-Tengo miedo. –dije con confianza. Sabía que Yoochun no haría nada para lastimarme, pero siempre existe un miedo oculto en tu interior, y el mío comenzaba a salir.

-Podemos detenernos. No hay problema. –volvió a sonreír. Esa sonrisa que me encantaba. Que me tranquilizaba y enamoraba a la misma vez.

-No. Yo quiero hacerlo… quiero pertenecerte completamente. –bajé mi tono, como si estuviéramos en público y no quería que los demás escucharan. Por más solos que estuviéramos.

-No es necesario hacer esto. Yo te pertenezco, como tú a mí. Porque nos amamos. –me besó, lento y cariñosamente. Con amor. Como esos besos que se ven en las películas de romance. Me dio un beso que no necesitaba prisas, de los que muchas personas desean tener con el amor de su vida.

Yo lo estaba teniendo.

-Quiero entregarte todo, Yoochun… -dije ya sin miedo. Porque confiaba en él, y en su amor. Que nunca me lastimaría, porque me ama.

Porque con él haría el amor. No solo me entregaría y tendríamos sexo. Esta sería mi primera vez, y sé que Yoochun haría que todo fuera mágico. Porque me ama, y siempre quiere lo mejor para mí. Y no me fallaría esta vez. Ni nunca.

Esa noche fue más de lo que pensé. Estar entre los brazos de Yoochun. Piel con piel, sudados y amándonos sin control. Sentir su respiración en varias ocasiones sobre varios lados de mi cuerpo, me estremecía, y me encantaba.

Esa noche sin duda, nunca, nada la superaría. Porque hacer el amor es  lo mejor que puedes hacer con la persona amada. Y me encantó demasiado, que mi primera vez, fuera con Yoochun. La persona que amo.

-¿Recuerdas nuestro primer encuentro? –Yoochun me preguntó. Me encontraba sobre su pecho, boca arriba, con nuestras manos entrelazadas y solo sus sábanas tapando nuestros desnudos cuerpos.

-¡Cómo olvidarlo! Aún siento el golpe de la puerta contra mi cabeza. –ambos reímos.

-Bueno… yo me refería a nuestro, primer-primer encuentro. –levanté un poco mi vista, mirándolo de que se explicara mejor. –Cuando ibas escaleras abajo y yo subiendo… te veías muy tierno así… -sonrío recordando.

-Oh… -me hundí un poco en los recuerdos, sin irme totalmente de aquel lugar -¡Oye! Estaba todo desarreglado y cansado… no puedo creer que lo recuerdes –reímos otra vez.

-Bueno… a mí me pareció muy encantador verte así. –me sonrojé. –Lo de golpearte con la puerta, realmente no fue mi intención –se escuchó preocupado.

-Seis cafés después me lo dijiste… creo que hasta puedo recordar el pequeño discurso que me diste en esos días. –reí esta vez.

-Te amo Junsu. –me tomó un poco desprevenido, pero me encantó escucharlo.

-Yo también te amo Yoochun. –levanté mi vista y nos miramos fijamente, para luego darnos un tierno y corto beso.

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Recuerdo mi primera vez con Yoochun… sin duda no se compara con esto. Lo de ahora sin duda es solo sexo… y no quiero seguir. Yo no debo estar haciendo esto. Yoochun me ama. Y yo también lo amo.

Quiero… debo irme de aquí.

Changmin vuelve a penetrarme fuertemente, muerdo nuevamente la almohada. Quiero que se detenga, siento como las lágrimas comienzan a salir de mis ojos. Changmin da unas penetraciones más fuertes antes de venirse.

Deja caer su cuerpo sobre el mío por unos segundos, para luego salir de mi cuerpo, y de la cama.

-Iré a bañarme. Ya regresó, bebé. –me da un beso en mi espalda desnuda. Ya no quiero sentir nada de él en mí.

Escucho la puerta del baño cerrarse. Y sé que esta es mi única oportunidad. Lentamente, y con el mayor dolor de mi vida, me levantó de la cama. Busco mi ropa y demás cosas y me visto cómo puedo y lo más rápido posible. Salgo lo más cuidadoso posible.

Al llegar a la recepción del hotel, pido que me pidan un taxi para así irme a casa. Quiero terminar con todo este infierno de una vez.

Al llegar a casa, voy a mi habitación. Me acuesto en mi cama y rompo en llanto. Sigo sin creer que haya hecho eso… que le haya fallado a Yoochun. A su amor.

Sin darme cuenta, ya amaneció. Me dormí en algún momento después de llorar tanto. Al llegar al comedor, mis padres y Junho me ven preocupados.

-¿Sucede algo hijo? –pregunta mi madre. Si supiera lo que hice, ¿me seguiría amando?

-Te ves muy mal… -Junho. Mi hermano, ¿le daría asco todo?

-Quizá deberías seguir descansando. –papá… ¿me negarías como tu hijo?

-No pude dormir muy bien en toda la noche… -forcé una sonrisa mientras intentaba sentarme. El dolor era demasiado.

-¿Ha pasado algo demasiado grave? –mi madre colocó una de sus manos sobre mi frente. –Puede que no sea fiebre, pero no estás muy bien del todo.

-Estaré bien, mamá. No se preocupen. –dije a todos.

-Creo que habrá algo que te alegre. –comentó mi papá, Junho rió en complicidad. ¿Qué pasaba?

-Ayer en la tarde, hablé con la madre de Yoochun. Vendrá en dos días, hijo. Podrás volver a tenerlo a tu lado. –mi madre parecía muy emocionada por ello.

-Si, al fin, ¿no? –Junho enarcó una ceja, y yo baje la mirada. Solo Junho sabía de mi relación con Yoochun. Si es que tendría una en un futuro.

-S-si… es genial. –fingí, pero al parecer, se convencieron de ello.

El resto de la mañana pasó tranquilo. Estuve en mi habitación, solo. Hasta que Junho llegó a interrumpir mi poca tranquilidad.

-¿Vas a decirme que sucede? –preguntó cuándo pudo sentarse en la silla de mi escritorio para tareas.

-¿De qué hablas? –seguí viendo mi libro, sin leerlo realmente.

-Junsu, tienes el libro al revés. –miré detenidamente el libro, un poco asustado. Y Junho rió. Me mentía ese malvado.

-¡Junho, deja ya de molestarme! –le exigí con mi tono infantil de siempre. Él simplemente rió.

-No me gusta verte triste. Sabes que cuentas conmigo para lo que sea. –me dio una gran sonrisa y antes de que yo pudiera responderle, se fue de mi habitación.

Di un largo suspiro. Tenía razón. Sé que el amor de mi familia nunca me faltaría. Pero debía afrontar esto primero. Debía decirle todo a Yoochun…

[/Junsu]

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Pocos días atrás

-¿Está todo bien por allá? –Yoochun y Junsu tenían una vídeo llamada desde unos pocos segundos atrás.

-Lo normal, supongo. –Yoochun rió. -¿Tú, te encuentras bien? –Junsu se puso un poco nervioso por la pregunta.

-S-si… ¿tú también lo estás? –sonrió para tranquilizarlo.

-Junsu, ¿sucede algo? Acabo de decirte que sí. –lo vio preocupado. -¿Problemas con tu familia?

-¡No! No es nada de eso… -sonrió más nervioso. –Es… Yoochun, te extraño mucho. –era lo más sincero que había dicho durante toda la charla. Se produjo un silencio, y Junsu se golpeó mentalmente por haberlo dicho. –No te preocupes. Yo estoy bien. –dio su sonrisa más amplia.

-Yo también te extraño mucho, Junsu. –volvió a crearse otro silencio. Junsu comenzaba a llorar. –Junsu, bebé. Llegaré pronto. No es como si fuera a quedarme aquí para siempre. –Yoochun comenzaba a sufrir más por ver a Junsu así.

-Per-perdóname… -y Yoochun creyó que se trataba por su llanto repentino.

-Tranquilo… yo también tengo ganas de llorar… ya nos veremos pronto, ¿de acuerdo? Se un poco más fuerte, yo sé que puedes.

-Si… -asintió sin muchas ganas.

-¿Haciendo llorar a mi hermano incluso a grandes distancias? –tanto Junsu como Yoochun se asombraron al ver que Junho también se encontraba allí.

-Junho… -sonrió algo nervioso. –Ahm… no… eh… ¡Yoohwan! Yoohwan está aquí cerca, creo que quieres hablarle, ¿no? Dejaré que hablen un momento. –hasta entonces Junho se sonrojó un poco.

-Yoochun… -Junsu había calmado su llanto.

-Hablaremos luego, ¿sí? Cuídate muchísimo, Junsu. –le dio una enorme sonrisa antes de que Yoohwan fuera el que apareciera en pantalla, y Junho se adueñara de su portátil.

Al día siguiente, Junsu tendría que decirle a Changmin que ya no haría lo que habían acordado.

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~ Hacer el amor ~

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Tiempo actual

[Junsu]

Le había dicho a mi madre que si Changmin llegaba a buscarme, le dijera que no me encontraba. Había bloqueado su número de teléfono y trataba de no aparecer conectado para él, en la red. Ya no salí tanto de casa. Más que todo, para recuperarme por lo que había pasado.

Sabía que él estaba muy enojado. Pero le había dado lo que tanto quería, entonces ¿qué me reclamaría? Solamente del por qué me fui antes del hotel. Pero se lo diría. Cuando estuviera listo.

Por ahora, debía concentrarme en cómo le diría a Yoochun. Él más que nadie debía saberlo. Dentro de unas horas, su vuelo llegará desde Estados Unidos y junto a su madre y mi familia, iremos a recogerlo a él y a Yoohwan.

Comencé a arreglarme porque haríamos una pequeña fiesta en la casa de Yoochun. Al estar listo, toda mi familia fuimos a la casa de los Park, donde la madre de Yoochun nos recibió muy cariñosamente. Arreglamos todo y marchamos hacia el aeropuerto.

Fueron pocos los minutos que esperamos luego de que el vuelo de Yoochun y Yoohwan aterrizara. Mi corazón comenzaba a latir cada vez más rápido. Mis manos temblaban y sudaban. Pero todo se detuvo cuando divisé su cuerpo entre tanta gente.

Cuando la distancia entre él y todos nosotros no fue tan grande, corrí hacia él y lo abracé fuertemente. Íbamos a caer, pero él logró que no fuera así. Escuché su risita en mi oreja, pero no me importó.

Al tenerlo a mi lado, ya nada me importaba.

Fuimos a su casa y celebramos un poco por su llegada. Las vacaciones se acababan en tan solo unas semanas más, así que disfrutaríamos de todos esos días. Y yo tenía que decirle todo lo que había sucedido en su ausencia.

[/Junsu]

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Muchos días más tarde

Yoochun se encontraba recibiendo su pedido de dos cafés y unos panecillos para llevar, cuando Changmin se le acercó.

-Veo que estás con ese chico. –señaló hacia el área de niños y ambos vieron a Junsu ayudando a un niño a subir a uno de los juegos.

-Sí, ¿algún problema? –Yoochun lo miró detenidamente, su aspecto le parecía un poco familiar.

-Solo vengo a advertirte, que no es lo que él dice. Finge ser un chico inocente e incluso virgen. –rió con cinismo. –Y es todo lo contrario. Te utiliza y te deja tirado como si nada. Lo que deja ver, no es nada comparado al monstruo que es en realidad.

Yoochun enarcó una ceja y soltó una risa con demasiada burla.

-¿Tu nombre es Changmin? –Changmin  se asombró un poco y asintió débilmente. –Tener ese odio porque te dejó en el hotel, luego de que por poco tú casi lo violas, no es justificable. –palmeó su hombro y comenzó a marcharse.

Changmin comenzó a enojarse cada vez más. Lo único que quería ahora, era arruinar la vida de Junsu.

Pocos días antes

-Yoochun, te juró que yo nunca quise que eso fuera así… bueno, al principio sí. Pero, tú y yo no estábamos oficialmente juntos… pero… Yoochun, por favor, perdóname… -Junsu se encontraba hincado frente a Yoochun, quien se colocó a su misma altura para levantarlo, pero este no cedía.

-Junsu, levántate. Ya dije que comprendo. Por favor, no te hagas más esto. –Yoochun siguió luchando para que Junsu se levantara.

-Yoochun, créeme. Yo nunca más haría eso con alguien que no seas tú. Porque yo solo puedo hacer el amor y no tener sexo. Y solo puedo hacerlo contigo, porque es a ti a quien amo. Yoochun… por favor… -Junsu comenzaba a llorar cada vez más fuerte, parecía que el cuarto de Yoochun podría ser inundado.

-Junsu, detente… -cuando vio que por el momento, no podría moverlo de donde se encontraba, lo abrazó fuertemente.

Creía en lo que Junsu le decía, porque él también lo amaba. Y notaba la sinceridad en todo lo que le decía. Sabía que muy en el fondo, Junsu no quería lo que había sucedido. Que se sentiría culpable por mucho tiempo.

-Me… me dejé llevar por tu ausencia… no. Por idiota. Lo que pasó, fue porque soy un grandísimo idiota. Yoochun, no merezco tenerte a mi lado… -pese a lo que dijo, Junsu se aferró más al abrazo que compartía con Yoochun.

-Junsu… te amo. Te amo. Te amo. Te amo. Y te amaré siempre. –susurró en su oído. Junsu trataba de regular su respiración y llanto.

-Yoochun… no te merezco… -moqueó un poco antes de que Yoochun lo separara un poco de él y tomara su rostro con sus manos.

-Junsu… fui yo él que dijo que podría gustarte alguien más… lo que tú quisieras que pasara, es cuestión tuya. Yo… fui yo el que dio visto bueno a que sucediera.

-Pero a mí no me gustó…  -bajó la mirada.

-Junsu. –levantó nuevamente su mirada. –Las cosas pasan por algo, ¿no? –asintió.

-Yoochun… qué… ¿qué habría pasado si yo me hubiera enamorado de Changmin? –sentía miedo, por alguna razón. Pero en su mente se repitió mil veces que no se hubiera enamorado de Changmin. No mientras Yoochun existiera en su vida.

-Hubiera dejado irte… que fueras feliz. –sonrió débilmente y Junsu se tiró sobre él para abrazarlo fuertemente.

-Jamás dejaría de amarte. Nunca, nunca. Y ahora más que nunca me doy cuenta de ello. –Yoochun apretó más su agarre y se quedaron así por un largo momento.

Ahora más que nunca ambos descubrían su verdadero amor hacia el otro.

Actualidad

-Eres un maldito cobarde y traidor. –Changmin tomó a Junsu fuertemente  del brazo y lo lanzó contra la pared de aquel bar, donde Junsu y Yoochun iban a verse.

-¿Q-qué quieres? –Junsu sentía miedo, pero sería fuerte frente al otro.

-Un cobarde como para ir y decirle a un cualquiera lo que sucedió. ¿Haciéndote la víctima, no? ¡¿Te divierte?! –Junsu cerró los ojos al ver que Changmin alzaba su puño en ademan de golpearlo.

-Él no es un cualquiera. Es mi novio. –dijo cuando vio que el otro no haría nada. –No debo ocultarle nada. En cambio tú… ibas a ser nada más algo de una noche. Nada importante. ¿Por qué me vienes con esta actitud ahora? –se asombró de su propio tono.

-¿Novio?... ¿Me quieres decir que estabas con él cuando estuvimos de acuerdo en tener sexo? –rió irónico. –Y luego no quieres verte como una puta. –lo miró de pies a cabeza. –Una maldita puta. –Junsu le golpeó en el rostro, con toda la furia que tenía.

-¿Y tú qué? ¿Eres lo mejor por estar buscando sexo en cualquier lugar? ¿No te duele no tener a nadie a quien amar? Sí. Esa es la respuesta. Si te duele. –se zafó del agarre y se alejó un poco del cuerpo del otro, pero viéndolo totalmente decidido. –Al menos yo tengo a Yoochun. Tú en mi vida fuiste nada más que un error. Uno que nunca más volveré a cometer.

Changmin lo miro sin reconocerlo. No podía creer que frente a él tenía a Junsu. Al inocente e ingenuo de Junsu.

“¿No te llamaría la atención tener algo de solo una noche?”

“¿Algo como qué?”

“Sexo.”

Junsu tenía más que claro que nunca volvería a cometer una locura como esa. Ese no era él. Para él, los sentimientos tenían que estar involucrados.

Siempre.

“No lo sé…”

“Será divertido. Nadie tiene que saberlo.”

“Pero…”

“No puedes opinar sobre ello sino lo pruebas primero.”

Junsu comenzó a caminar muy lejos de allí. Luego llamaría a Yoochun para decirle que se encontraran en otro lado.

Changmin observó el cuerpo de Junsu marcharse. Muy pensativo. ¿Qué era lo que buscaba para sí?

“No lo sé, Changmin… yo no soy así.”

“¿No eres así? ¿Y cómo eres? ¿Un chico virgen buscando amor?”

“No… no es eso, pero…”

“Te repito. Si no sabes no digas. Entonces… ¿aceptas?”

Yoochun entró a la pequeña cafetería que quedaba a unas cuadras del lugar inicial en el que él y Junsu se encontrarían. Visualizó a Junsu en una de las mesas del lugar y se acercó a ella.

-Junsu… -lo llamó tranquilamente. Junsu se veía muy angustiado.

-Te juro que nunca he dejado de amarte. Yoochun, lo siento. –Yoochun se sentó frente a él, sin comprender mucho lo que decía.

-¿De qué hablas?

“Está bien.”

“¿De verdad?”

“Tendremos sexo. Tú y yo.”

-Yo… sé que acepté pero… -Yoochun se levantó de su asiento y se colocó a un lado de Junsu.

-Ven, vamos. –lo levantó lentamente y se marcharon del lugar.

Junsu se puso un tanto nervioso ya que Yoochun no dijo nada durante el camino. Se dirigían a la casa del mayor.

-Yoochun… -habló débilmente. Yoochun lo sentó en el sofá cuando entraron a la casa. Yoochun se arrodilló frente a Junsu.

-Detesto cada vez que pides disculpas. Detesto cada vez que me pides perdón. Pero más que todo. Detesto que te sientas culpable de todo lo que pasó. –Yoochun tomó el rostro de Junsu, haciendo que se vieran por algunos segundos. –Yo tampoco he sido la mejor persona. Y el que no haya estado con alguien más, no significa que esté limpio de toda culpa.

Junsu tragó despacio su saliva. Se sentía nervioso de pronto, pero no de miedo. Sentía como si algo emocionante sucedería en ese momento. El rostro de Yoochun se lo decía.

Se sentía como cuando fue su primera vez con Yoochun.

-Quiero, que después de hoy, olvides todo lo malo que piensas que hiciste. Quiero que hagas como si nunca hubiera pasado. Como si Changmin nunca hubiera llegado a tu vida. –Yoochun se acercó lentamente al rostro de Junsu, y lo besó.

Con demasiada ternura, con mucha paciencia. Como si el tiempo se hubiera detenido solo para ellos. Para que pudieran darse el beso más hermoso del mundo.

Yoochun se fue levantando poco a poco, hasta tener el cuerpo de Junsu totalmente recostado sobre el sofá, y su cuerpo sobre el de él.

Junsu rodeó el cuello de Yoochun con sus brazos, acercándolo más a su cuerpo, disfrutando más del contacto entre ambos.

-Chunnie… -se sonrojó al volver a decir aquel diminutivo que tiempo atrás le había colocado.

-Dilo… dilo de nuevo. –susurró en su oído para comenzar a bajar al cuello del otro y besarlo.

-Chunnie… Chunnie… ah ~ -siguió soltando pequeños gemidos cuando Yoochun succionaba o mordía un poco su piel.

Poco a poco sus ropas fueron desapareciendo de su cuerpo. Iban lento, sin prisas. A su ritmo. Y Junsu se sentía bien. Muy bien.

No había ningún sentimiento de culpabilidad. Su mente, alma y corazón se sentían muy bien. Ambos estaban haciendo el amor.

[Junsu]

Yoochun bajaba lentamente hacia mi miembro, acariciando gran parte de mi cuerpo. Su tacto me gustaba demasiado. Lo amaba.

Sentir la respiración de Yoochun sobre mi piel, sus manos recorriendo mi cuerpo. Sus besos, sus abrazos. Cada vez que entraba en mí. Todo eso, lo amaba.

Amaba todo eso, porque lo amo a él.

Entrelacé nuestras manos cuando volvió a penetrarme. Cerré más fuerte mis ojos, quería sentir más todo lo que pasara en ese momento. Una y otra y otra vez. Todo me encantaba.

Nada me parecía que estuviera mal.

Y me di cuenta de que con él no podía sentirme así, culpable. Por nada. Que lo que él y yo teníamos, no era sexo. Que tanto él como yo, hacíamos el amor.


Que Yoochun y yo, siempre haríamos el amor.